El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ordenó este martes divulgar más de 170,000 páginas de documentos relacionados con la calidad del aire en la denominada Zona Cero durante los meses posteriores a los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001.
«Casi 25 años después, han muerto más personas a causa de enfermedades relacionadas con el 11 de septiembre que las que fallecieron ese mismo día (…) La gente enfermó porque los líderes en quienes confiaban mintieron y les dijeron que podían respirar aire tóxico sin peligro», señaló en una rueda de prensa.
La medida surge después de que el Ayuntamiento alcanzara un acuerdo en dos demandas con la organización 9/11 Health Watch. Mamdani sostuvo que el entendimiento está «poniendo fin a una batalla legal» que se prolongó durante años y a las «restricciones que impedían a los neoyorquinos acceder a información» sobre las condiciones ambientales posteriores a los ataques.
Como parte del acuerdo, el Ayuntamiento destinará más de $34 millones a desarrollar un portal público con información relacionada con la respuesta de la ciudad al 11-S.
«Como parte de nuestro compromiso con una transparencia gubernamental que ha brillado por su ausencia durante demasiado tiempo, el Ayuntamiento se ha comprometido a invertir más de 34 millones de dólares en la creación de un nuevo portal público que ofrezca información sobre la respuesta de nuestra ciudad ante el horrendo ataque», ha indicado.
Los registros disponibles muestran la presencia de materiales peligrosos en las zonas sometidas a inspección. Según Mamdani, los documentos «muestran que se detectó amianto en prácticamente todos los lugares donde los inspectores realizaron pruebas».
Tras el derrumbe de las Torres Gemelas, una nube de polvo tóxico que contenía materiales como asbesto, plomo y vidrio molido cubrió parte de Nueva York. La exposición provocó problemas de salud a largo plazo entre miles de rescatistas, trabajadores y residentes que estuvieron en las áreas afectadas.
9/11 Health Watch sostiene que el Departamento de Protección Ambiental de la ciudad mantuvo sin divulgar unas 68 cajas con cerca de 340,000 páginas de registros. Las autoridades locales, por su parte, argumentaron que el personal encontró esa documentación en 2025 durante trabajos para instalar nuevas alfombras en la sede de la institución.
La decisión ocurre a pocos días del 25º aniversario de los atentados del 11-S, que dejaron cerca de 3,000 fallecidos y 25,000 heridos y marcaron uno de los ataques terroristas de mayor impacto en la historia de Estados Unidos.
