La Agencia de Noticias Católicas (Aciprensa) reveló que el obispo de Danlí, Honduras, José Antonio Canales, visitó en Roma al obispo nicaragüense Rolando Álvarez, quien está exiliado por la dictadura de Daniel Ortega.
“Está muy animado, lleno de esperanza y optimismo”, sostuvo Canales en relación a Álvarez, quien estaría pasando por un “periodo de silencio personal”.
“Nadie se lo ha impuesto, es una decisión personal de él de tener tiempo para sí mismo, para reflexionar sobre su vida, pero está todo bien”.
Monseñor José Antonio Canales
Obispo de Danlí, Honduras sobre monseñor Álvarez.
En enero de este año, el régimen nicaragüense desterró a dos obispos católicos, entre ellos, monseñor Rolando Álvarez, quien es un crítico fuerte de Daniel Ortega. La presidencia de Nicaragua dijo que los religiosos viajaron luego de que logró con la Santa Sede acuerdos de "buena fe y buena voluntad" para mejorar el "entendimiento" con las autoridades de la Iglesia católica.
Monseñor Canales dijo a Aciprensa que El Vaticano no ha tomado nincuna decisión sobre una nueva misión pastoral para Álvarez, y que este sigue siendo el obispo de Matagalpa y administrado apostólico de Estelí.
“La Santa Sede quiere llevar las cosas con tranquilidad, viendo qué signos aparecen en el horizonte de la situación en Nicaragua. No hay ninguna decisión de parte del Papa”, añadió Canales.
La relación entre la Iglesia y el gobierno se deterioró después de que Ortega acusara a sacerdotes de apoyar las protestas antigubernamentales de 2018, que consideró un intento de golpe de Estado promovido por Washington y que se saldaron, según la ONU, con más de 300 muertos.
Álvarez no es el único exiliado, previamente, el obispo auxiliar de Nicaragua, monseñor Silvio Báez se exilió en Estados Unnidos debido a amenzas del régimen, que rompió relaciones diplomáticas con El Vaticano.
