El salvadoreño Carlos Iván Mendoza Hernández, de 36 años, fue arrestado por agentes del FBI en California, luego de recibir el alta médica tras haber sido baleado por agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
El hecho ocurrió el pasado 7 de abril cerca de la Interestatal 5, en la ciudad de Patterson, cuando Mendoza Hernández fue interceptado por agentes migratorios.
Según el director interino del ICE, Todd Lyons, los agentes dispararon en defensa propia después de que el salvadoreño intentara atropellar a uno de los oficiales durante el operativo.
No obstante, el abogado del detenido, Patrick Kolasinski, cuestionó esta versión y aseguró que su cliente movió el vehículo únicamente después de recibir el primer disparo.
Mendoza Hernández, quien es padre de una niña ciudadana estadounidense, permaneció hospitalizado y fue sometido a tres cirugías debido a múltiples heridas de bala.
Tras su recuperación, fue dado de alta el lunes y trasladado directamente a la custodia del FBI, sin que su familia fuera notificada previamente, según su defensa.
El migrante era buscado por supuestas acusaciones de asesinato en El Salvador y presuntos vínculos con pandillas, señalamientos que han sido negados tanto por él como por su abogado.
La defensa describió al salvadoreño como una persona trabajadora y dedicada a su familia, mientras el caso continúa bajo investigación.
Este incidente se suma al creciente escrutinio sobre las autoridades migratorias en Estados Unidos, tras recientes operativos en los que se han reportado hechos violentos.
