Con una sólida trayectoria en medios como Los u00c1ngeles Times en español, el periodista y escritor salvadoreño Soudi Jiménez ha dedicado su carrera a contar las historias de la comunidad latina en EE.UU., especialmente aquellas marcadas por la migración y la resiliencia.nnEn esta entrevista exclusiva nos habla de "Ecos migrantes", su más reciente libro, presentado este sábado en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), como una recopilación de 27 relatos que visibilizan las luchas y aportes de migrantes centroamericanos y mexicanos.nnMás que una obra periodística, el libro, que está disponible a través de plataformas como Amazon, es un testimonio humano y cultural que busca contrarrestar narrativas de odio con historias de esperanza.nnMás allá del periodismo, ¿qué impacto tuvo en usted conocer estas historias de migrantes y plasmarlas en un libro?nYo creo que viniendo de una sociedad como la salvadoreña, donde nunca ha habido una mujer Jefa de Estado y donde las comunidades indígenas y afrodescendientes han sido históricamente anuladas, uno llega a Estados Unidos con un choque cultural y ciertos prejuicios de Latinoamérica. En ese contexto, el trabajo periodístico y el conocer historias de migrantes me ha permitido ampliar mi perspectiva y sensibilidad hacia culturas y tradiciones distintas, algo que se refleja en mi libro.nnEsta obra es un retrato de la diversidad cultural del sur de California, visibilizando comunidades que rara vez aparecen en los medios masivos y mostrando una realidad que también puede servir a quienes viven fuera de Los u00c1ngeles. Como autor y periodista, me siento afortunado porque quien más aprende con este trabajo soy yo.nnEn la era Trump los discursos antiinmigrantes se hicieron más agresivos, ¿Este contexto influyó el libro?nEl libro comenzó a trabajarse en 2023 y, tras seis meses de edición junto a una colega guatemalteca, fue finalizado en octubre de 2024, antes de las elecciones de noviembre, por lo que no fue planeado en función de la coyuntura actual. Sin embargo, hay una coincidencia: lo que está ocurriendo ahora con las políticas antiinmigrantes le da visibilidad al libro, aunque es lamentable que nuestras comunidades migrantes estén sufriendo.nnNo me alegra que esto ocurra, pero sí creo que el libro puede servir para visibilizar las contribuciones de los migrantes y contrarrestar el discurso de odio y racismo. En ese sentido, el libro se convierte en una herramienta para desmitificar la narrativa xenófoba que se ha fortalecido en los últimos años. Lo comparo con una bolsa de boxeo: el presidente golpea y la comunidad migrante recibe. Es momento de organizarnos, unirnos y mostrar el mensaje positivo de lo que realmente representan los migrantes en Estados Unidos.nnEl libro rompe estereotipos sobre migración. ¿Hubo un testimonio que lo sorprendiera especialmente?nNo diría que los testimonios me sorprendieron en el sentido de desafiar mis percepciones, ya que cuando comencé a ejercer el periodismo en Estados Unidos ya llevaba siete años viviendo aquí —hoy cumplo 20 años en Los u00c1ngeles—, pero sí me impactó profundamente la resiliencia de algunas personas.nnUn caso que me marcó fue el de Rigoberto López, un inmigrante hondureño que intentó suicidarse en su país tras ser diagnosticado con poliomielitis en la adolescencia. Sobrevivió, encontró un nuevo sentido a la vida, fundó un negocio en Honduras, migró a Los u00c1ngeles y, a pesar de moverse en silla de ruedas, tiene una energía increíble. Conocí a Rigoberto en 2012, cuando recién empezaba como reportero en Los Angeles Times en español, y desde entonces me inspiró su actitud positiva, su carisma, su capacidad para motivar. Hoy habla inglés, trabaja en mercadeo, en organizaciones comunitarias, juega baloncesto en silla de ruedas, corre maratones... es un ejemplo. Historias como la suya me conmueven y me dejan sin palabras.nnnn
