En el río Chilama, desbordado, en el Puerto de La Libertad. / CAPRES


La tormenta Amanda dejó este domingo 14 muertos, viviendas destruidas o inundadas y cortes de electricidad en El Salvador, donde el Gobierno decretó el estado de emergencia, antes de perder fuerza tras entrar en Guatemala, donde también causó estragos.

“Hemos vivido una situación bastante difícil (...) Lamentamos 14 fallecidos” y “el número se puede incrementar”, declaró el ministro salvadoreño de Gobernación, Mario Durán.

El servicio meteorológico de Estados Unidos informó por la noche que la tormenta Amanda se había disipado, dejando remanentes en el norte de Guatemala.

En la capital, San Salvador, murieron siete personas por el paso de la primera tormenta tropical de la temporada sobre el océano Pacífico, indicó el alcalde Ernesto Muyshondt.

En la periferia de la capital se reportaron tres muertos: dos en Ciudad Delgado y uno en Soyapango. En el poblado de San Juan Opico, en el central departamento de La Libertad, tres miembros de una misma familia fallecieron. Las autoridades no precisaron donde falleció la otra víctima.

Una persona está desaparecida en San Salvador, indicó la jefa del gabinete de ministros de El Salvador, Carolina Recinos.

En San Salvador, 4,200 personas se refugiaron en albergues de Protección Civil tras haber perdido sus casas o después de ser evacuadas por residir en zonas de alto riesgo, señaló el alcalde Muyshondt.

El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, decretó este domingo el estado de emergencia por un período de 15 días prorrogables en el país centroamericano donde, según él, la tormenta causó pérdidas materiales estimadas en unos 200 millones de dólares.  La Asamblea Legislativa aprobó ayer un préstamo en medio de una polémica por la declaratoria presidencial de emergencia, debido a la interpretación distinta de una ley por parte de ambos poderes del Estado.

En el INTI se encuentran alrededor de 35 familias albergadas de la colonia Nuevo Israel en San Salvador. / Diego García


Asamblea aprobó $389 millones

La Asamblea Legislativa aprobó ayer una reforma presupuestaria que ingresa $389 millones al presupuesto del país.

El dinero proviene de préstamos del Fondo Monetario Internacional aprobados por este el 14 de marzo pasado.

Los fondos servirán para que el Gobierno atienda las emergencias por el COVID-19 y la tormenta Amanda, así como para reponer el dinero utilizado por el Gobierno para dar subsidios de $300 a distintas familias.

El presidente Nayib Bukele urgió ayer la reforma y tildó de sinvergüenzas a los diputados.