Una prueba de antidoping en una carretera, luego de un par de tragos o de cervezas frente del volante, puede ser el inicio de un proceso judicial que tendría una duración de entre ocho días hasta un mes, así lo confirmaron a Diario El Mundo fuentes fiscales.

Bajo anonimato, los fiscales explicaron que luego que un conductor es detenido en un retén de tránsito, en estado de ebriedad, es remitido a las bartolinas de tránsito de la Policía Nacional Civil; ahí puede esperar de tres a seis días para enfrentar audiencia inicial, en un Juzgado de Paz por el delito de conducción peligrosa.

Luego, otros 15 días por un periodo de instrucción breve donde los mismo conductores aceptan que iban ebrios y un juez los condena.

“Los procesos de conducción peligrosa no son comunes, aquí en la etapa inicial se ven las tres fases, siendo inicial instrucción y sentencia, y se le conocen como procesos sumarios, luego de la audiencia inicial se abre apertura de pruebas por 15 días para que se incorpore la prueba...después señalan la vista pública para determinar la culpabilidad o no”, aseguró un fiscal.

Aunque destacó, que en la audiencia inicial, también el juez puede autorizar la suspensión condicional del procedimiento, una vez que el conductor acepte que conducía ebrio, e imponer reglas de conducta.

Recientemente, las autoridades de tránsito y transporte han redoblado los controles vehiculares para detectar conductores peligrosos, especialmente aquellos que manejan ebrios o bajo el consumo de drogas. Solo el fin de semana pasado, el Viceministerio de Transporte reportó la detención de 26 salvadoreños conduciendo alcoholizados.

De esos, 22 fueron presentados el lunes a los juzgados de San Salvador para que enfrentaran su procesos; la Fiscalía presentó la acusación pidiendo la detención provisional.

En accidentes.

Sí se trata de un conductor que, ebrio, ocasionó un accidente de tránsito, y éste dejó personas lesionadas, fallecidas o daños materiales, el proceso es más largo.

Los fiscales puntualizan, que en el requerimiento de acusación, antes de la audiencia inicial, a veces piden la detención provisional y otras, medidas sustitutivas a la detención. ¿Por qué? Uno de los fiscales manifestó que la prueba fehaciente para acusarlos de conducción peligrosa es el alcohotest, ya que es la única forma de establecer la comisión del delito.

En el caso de los conductores que se niegan a hacerse la prueba en un retén, no siempre se pide detención mientras esperan la audiencia. Aunque, asegura que los conductores son remitidos al Instituto de Medicina Legal, luego de su captura, para que un médico levante un acta que especifique los niveles de alcohol. Si esto no existe, la Fiscalía no tiene pruebas de cómo imputar el delito.

“Los efectos son diferentes para cada persona, puede ser que el médico diga que no andaba ebrio porque lo vio bien y cuerdo, y eso lo plasme en acta, a diferencia de la prueba que es exacta (da) la cantidad del alcohol”, dijo un fiscal consultado por Diario El Mundo.

¿Sirvieron las reformas?

Tras las reformas que hizo la Asamblea Legislativa para penalizar con cárcel a quienes conducen de forma peligrosa, los fiscales sostienen que generalmente las condenas siguen siendo excarcelables: medidas cautelares, como someterse a curso de reeducación vial o la prohibición de ingerir bebidas alcohólicas, aunque hay casos donde sí guardan cárcel, especialmente aquellos donde hay víctimas mortales.

En septiembre del 2021, la Asamblea Legislativa reformó el artículo 147-E del Código Penal para sancionar con pena de prisión de 4 a 6 años el delito de conducción peligrosa de vehículo particular; y de 5 a 8 años de prisión de vehículo de transporte público.

Con la reforma se pretendía que los jueces no puedan sustituir la pena de cárcel.

Según el Observatorio Nacional de Seguridad Vial, este año han detenido a 1,209 conductores peligrosos, un promedio de cinco diarios, y un aumento del 13.9 % en comparación con el año pasado, cuando a la misma fecha iban 1,061 peligrosos al volante, una diferencia de 148 personas.

3 datos que debes de conocer


1.- Tiempo
Desde que una persona es detenida por conducción peligrosa, puede pasar en prisión desde ocho días hasta un mes.

2.- Prueba
La prueba de alcohotest positiva es fundamental para que la Fiscalía acuse a la persona de conducción peligrosa.

3.- Penas
La Asamblea elevó las penas de cárcel por conducción peligrosa, de 4 a 6 años para una persona particular y hasta 8 si es conductor de transporte público.