La aplicación del régimen de excepción hizo retroceder la lucha de los derechos humanos de las mujeres, concluye el informe "Situación de Derechos Humanos de la Mujeres en El Salvador", elaborado por las organizaciones Mujeres Salvadoreñas por La Paz (ORMUSA), Asociación Movimiento de Mujeres Nélida Anaya Montes (Las Mélidas), Asociación de Mujeres por la Dignidad y la vida (Las Dignas) y Red Feminista Frente a la Violencia contra las Mujeres (REDFEM).

El informe señala que con el régimen de excepción se ha incrementado la dificultad para "luchar por estos derechos, especialmente en el contexto de seguridad pública", ya que ha hecho más difícil la lucha contra las violencias que afectan a las mujeres.


Aseguran que otra de las consecuencias del régimen de excepción es la violencia económica hacia las mujeres, en el aspecto que han asumido el cuidado de los niños y niñas, la mayoría de las mujeres de edad adulta, debido a detenciones de los padres de los menores.

"Yo siento que ahorita la gran violencia que tenemos con el régimen. Porque las mamás a saber de donde van a sacar para los hijos que están presos, cuando debería de ser el Gobierno quien le dé la alimentación, porque mire, si en las comunidades las mujeres no tienen fuentes de empleo de dónde voy a decir: voy a agarrar estos 150 para llevarles comida", destaca en el informe el testimonio de una líder comunitaria de Usulután.

Otras mujeres plasman en el informe que muchas de las mujeres que colocaron en programas comunitarios fueron apresadas por el régimen de excepción, sin motivo o causa, muchas que ayudaban en programas.

"Yo siento que como si vamos en retroceso, la lucha que hemos tenido las mujeres porque se nos reconozcan nuestros derechos, de que ya no nos sigan violentando...van en retroceso con todas las leyes", dice otro testimonio de una mujer en Usulután.

Las organizaciones destacan que la lucha por los derechos humanos de las mujeres se incrementó con el régimen de excepción, pese a un primer retroceso como el de la pandemia del covid-19, donde los programas y actividades de concientización y empoderamiento fueron interrumpidos.

"La necesidad de aislamiento y las restricciones de movilidad impidieron la continuación de las visitas y réplicas en las comunidades, afectando el avance en la lucha por los derechos de las mujeres", dice el informe.

El informe concluyó que el régimen de excepción ha profundizado las dificultades existentes en el registro de hechos de violencia contra las mujeres, complicando aún más la situación de las víctimas en contexto de crisis.