Los nuevos inquilinos del mercado Tinetti, desde hace unos cinco meses, han empezado a resentir la falta de clientes. Se trata de los vendedores que fueron desalojados de las calles del Centro de San Salvador que fueron reubicados en este mercado, especialmente, los del predio de la exbiblioteca y la calle Delgado.

“Nos vinieron a dejar a un mercado que está totalmente abandonado”, expuso David Hernández, dueño de un salón de belleza en el mercado Tinetti desde hace cinco meses. Él fue trasladado del predio de la exbiblioteca.

El mercado Tinetti luce ahora con más vendedores instalados que antes; sin embargo, con el proceso de reordenamiento, Hernández lamenta que el nuevo lugar de trabajo no tiene la afluencia de compradores para la cantidad de comercios que hay.

Falta de publicidad.

La publicidad por parte de la alcaldía es fundamental para que los clientes lleguen al mercado, asegura el comerciante. “No nos dieron publicidad para meternos acá, en ningún momento mencionan; estas personas que estaban ubicadas acá las pueden encontrar en esta nueva ubicación” lamenta.

Asimismo, David recalca que la comuna capitalina debe realizar actividades para visibilizar la variedad de productos que ofrece el mercado, puesto que las últimas actividades que ha hecho la municipalidad ha involucrado solo un sector.



“Involucrar a otras áreas en estas actividades, porque hay gente que entra por primera vez al mercado y no sabe que aquí hay salas de belleza, de reparación de celulares, a veces piensan que, solo sopa venden”, agregó.

Algunos de los vendedores nuevos manifestaron a Diario El Mundo que el proceso para instalarse en el Tinetti duró varios meses, sin notificación de la alcaldía.

Una vendedora, quien prefirió omitir su nombre, contó que desde que fue desalojada frente a la iglesia El Calvario, donde tenía su comercio, no pudo gestionar un puesto en un mercado Tinetti. Ella relata que está ahí para ayudarle a su hermano en su negocio de reparación de celulares.

Carmen (nombre ficticio) otra vendedora de ropa, que llegó hace cuatro meses al Tinetti, y asegura que las ventas han disminuido en gran medida desde que se instaló en el mercado. Ella dice que hay vendedores que optan por otras opciones para generar ingresos.



“A veces sobreviven, pero porque la gente se va a vender de forma ambulante. Acá muy encerrado, muy oscuro, hay varias lámparas que no funcionan. Si ya nos vinieron a meter aquí tienen que darnos prioridad también”, expresó la mujer.

Por otro lado, Carolina tiene 30 años de vender en el área de bazares del mercado Tinetti y señala que la ubicación del mercado, la delincuencia que hubo, siempre fueron problemas que atañen al Tinetti. Agrega que la falta de publicidad por parte de la alcaldía no ayuda a los vendedores.

“Siempre ha sido así. Hay días que no se venden, como mucho unos cinco pesos” cuenta con resignación la mujer.