El exdirector de la Policía Nacional Civil (PNC), Francisco Salinas, y el ex viceministro de Justicia y Seguridad, Douglas Moreno, confirmaron que la tregua o “el proceso de pacificación” fue una política de seguridad del gobierno del expresidente Mauricio Funes.

Ambos rindieron la declaración ante el Tribunal Especializado de Sentencia “C”, de San Salvador, en el proceso penal contra Funes y el exministro de Justicia y Seguridad, David Munguía Payés; ambos procesados por agrupaciones ilícitas, e incumplimiento de deberes, y el exministro, además, por actos arbitrarios por supuestamente pactar con pandillas a cambio de una reducción de homicidios.

“Este proceso de pacificación...siempre se identificó como una política pública, dentro, el Gobierno era el facilitador y los mediadores eran los coordinadores directos de este proceso”, afirmó Francisco Salinas.

Aseguró que tenía como objetivo final, evitar que las principales pandillas se siguieran enfrentando para reducir los asesinatos, aunque también buscaba la desarticulación, a través de planes de control y represión de delitos.

Dentro de la política pública los actores eran el Gobierno, representado por el Ministerio de Justicia, es decir, por el ministro David Munguía Payés, ya que así se estableció con reuniones con el presidente de la República, Mauricio Funes, dijo.

De igual forma, los mediadores eran en representación de la iglesia, el obispo castrense en ese entonces, Fabio Colindres, y por la sociedad civil, Raúl Mijango.

Dijo que la PNC participó en dos momentos específicos: en la entrega de armas que hicieron los pandilleros en Apopa, en la Plaza Barrios y Plaza Libertad en San Salvador, así como apoyo en seguridad en el traslado de reos.

El exdirector policial, Francisco Salinas, dijo que en las reuniones de gabinete buscaban legitimar la tregua. / Emerson Del Cid
El exdirector policial, Francisco Salinas, dijo que en las reuniones de gabinete buscaban legitimar la tregua. / Emerson Del Cid



Así mismo, la identificación por medio de dos oficiales asignados, para la identificación de líderes de pandillas, para su futura desarticulación.

Salinas aseguró que el “proceso de pacificación” se legitimaba a través de reuniones del gabinete de Seguridad, en las cuales también participaban los mediadores.

“Se les expuso a miembros de empresa privada, a la iglesia, a los directores de medios de comunicación y a cuerpo diplomático...(estaba presente) prácticamente todo el gabinete de Seguridad...(la finalidad era) siendo que se trataba de una política pública, había que hacer de conocimiento que se estaba haciendo y también para legitimarla”, sostuvo Salinas.

Explicó también que el apoyo que daba la PNC a los traslados de reos eran ordenados por Munguía Payés o era de forma directa por la Dirección de Centros Penales.

De igual forma, el exviceministro de Justicia y Seguridad, Douglas Moreno, afirmó que el término “tregua” fue un nombre mediático, ya que siempre se entendió que era un proceso de pacificación.

Dijo que se enteró del proceso en marzo del 2013, por una publicación de un medio de comunicación, sobre la salida de pandilleros a una iglesia. Aseguró que dichos traslados habían sido avalados por Funes y Munguía Payés, por cadena de mando en Seguridad.