El infectólogo y ex viceministro de Salud, el doctor Ernesto Navarro Marín llamó a las escuelas de medicina a reforzar los conocimientos de sarampión en sus estudiantes, en la actual coyuntura del regreso de la enfermedad a El Salvador, después de 30 años.

En la entrevista Diálogo de canal 21, l galeno relató que recibió a uno de los 11 casos de sarampión importado que el país confirmó, y la persona procedía de México, uno de los países de América Latina con mayores tasas de contagio.

«Lo sospeché a pesar de que la persona estaba vacunada, quizá por la experiencia que uno tuvo en aquellos años cuando estudiaba medicina, nosotros veíamos cantidad de sarampión todos los días, acuérdese que no había vacunas… empezamos a ver casos de rubéola, sarampión y enfermedades inmunoprevenibles; actualmente los médicos jóvenes recién salidos no tienen idea cómo es el sarampión, por lo tanto, las escuelas de medicina deberían de reforzar eso en los médicos que están egresando para que tengan ese conocimiento», señaló el infectólogo.

El Salvador la epidemia de sarampión tuvo su auge en 1989 en el país y según datos de la pediatra Lourdes Dueñas, causó la muerte de 200 niños menores de 5 años y afectó a cerca de 10,000 personas. El último caso de sarampión reportado en el país fue en 1996.

Navarro Marín reafirmó el llamado a los padres de familia a vacunar a sus hijos contra el sarampión y a completar el esquema de vacunación.

La semana pasada, el ministro de Salud, Francisco Alabi, confirmó 11 casos de sarampión importados, tanto en adultos como en niños, en El Salvador.

Como medida, el pasado viernes, Salud empezó una campaña de vacunación para menores desde los seis hasta los 11 meses de edad para aplicarles la dosis cero, es decir, que estos menores deberán ser llevados para aplicarles las dos dosis que el esquema de vacunación nacional contempla a los 12 y 18 meses.

El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que tuvo un rebrote en América desde el año 2024, especialmente en países donde la tasa de vacunación es baja y hay una alta presencia de personas antivacunas. Esta enfermedad ya presenta altos datos de mortalidad en el continente.