Ampliar su vivienda, mandar dinero para los estudios de sus hijos y ahorrar para invertir en agricultura y ganadería, son algunos de los objetivos que tres salvadoreños han alcanzado, gracias al trabajo que han tenido en las últimas tres temporadas en la compañía Prime Landscape, en la ciudad de Dallas, estado de Texas, Estados Unidos.

Este trabajo no sería posible si los tres connacionales no hubiesen optado por buscar una visa de trabajo, tipo H2B, que ahora les permitió viajar por tercer año consecutivo a laborar legalmente a ese país.

Rudy Azmitia, José Luis Monterrosa y Carlos Díaz relataron que se enteraron de las visas de trabajo por las noticias y redes sociales, en 2019, cuando fueron al Ministerio de Trabajo a inscribirse; los llamaron a entrevista y los tres resultaron favorecidos con la visa.

“A través de la televisión, vi que el gobierno de El Salvador abrió la posibilidad de tener a una visa de trabajo y llené la aplicación y gracias a Dios, al gobierno de Estados Unidos y de El Salvador, y a la compañía que nos contrató, estamos acá”, dijo Monterrosa, originario de Guaymango, Ahuachapán.

Foto: Iliana Cornejo
Foto: Iliana Cornejo



Aunque los tres hicieron su solicitud en 2019, el viaje se postergó hasta 2021, debido a la pandemia del covid-19 que en 2020 paralizó al mundo. Los tres viajaron en un grupo original de ocho salvadoreños, para trabajar por tres meses en al compañía mencionada, que se dedica a la jardinería y el paisajismo en todo el estado tejano.

“Veníamos ocho, de ocho cinco se quedaron, nosotros pensamos que ya no íbamos a regresar, pero gracias a Dios, el patrón siempre nos volvió a contratar, y entonces esos cinco dicen que están arrepentidos de haberse quedado, porque no pueden ver la familia y les pueden dar un castigo si los agarran, por haberse quedado”, relata Carlos Díaz, originario de Jujutla, siempre en el departamento de Ahuachapán.

Los tres salvadoreños relataron que no cambian la opción de viajar legalmente a Estados Unidos, debido a que tienen la posibilidad de volver a El Salvador y reencontrarse con sus familias, sin ser sancionados por el país norteamericano.

“A mi muchos me dijeron cuando vine, el primer año, amigos y familia: ‘Mirá, no te vayas, ya estás aquí, y para regresar nuevamente, se va a hacer difícil’. -No- dije yo -Me voy a ir legal, si Dios permite regreso, sino, ya vine a conocer-. Gracias a Dios no me dejé llevar con ellos, porque estaban necios que me quedara”, reflexiona Rudy Azmitia, quien es oriundo de Guaymango.

Foto: Iliana Cornejo
Foto: Iliana Cornejo

¿Es rentable viajar legalmente a EE.UU?

Los tres salvadoreños relatan que gracias a su trabajo legal en Estados Unidos tienen la posibilidad de tener mayores ingresos económicos, en comparación a los que tenían en El Salvador en sus trabajos agrícolas.

“En la agricultura uno no es que salga adelante, ahí tiene solo para comer el año, para dar el sustento y para decir que uno va a superar adelante, no”, señaló Azmitia.

Debido a su estadía legal, pagan impuestos en Estados Unidos, pagan la renta de su casa, donde conviven, compran los insumos para hacer sus alimentos, pero saben que aún así, hay dinero extra para enviar a sus familias.

Uno de ellos reconoce que puede enviar mensualmente hasta $2,000 para invertirlo en su familia y futuros negocios. “Me siento satisfecho porque voy a ir a ver a la familia y he podido mantener mejor con los ingresos, a la familia, allá y mejorar los cultivos que tengo allá”, añade Monterrosa, quien afirma que este año hasta dio trabajo a una persona, para que le cuidara cultivos en su ausencia de siete meses.

Foto: Iliana Cornejo
Foto: Iliana Cornejo

¿Cómo optar por una visa H2?

Según el vocero de la embajada de los Estados Unidos en El Salvador, Michael Brooks, optar por una visa de trabajo H2A o H2B desde el país se puede hacer por dos vías, la primera es a través del sitio web de la embajada de Estados Unidos en El Salvaodr, y la segunda a través del sitio web www.usaempleosv.com.

“Los requisitos básicos son fáciles, hay que tener más de 18 años de edad, nunca haber sido deportado de los Estados Unidos y no puede tener un activo criminal”, explicó Brooks.

El vocero indicó que el procedimiento tiene un costo de $205 que luego, generalmente, es reembolsado por las compañías estadounidenses con contratan mano de obra salvadoreña, y si alguien más busca cobrarles más, alerta que se trata de una estafa.