Mientras Leonarda Antonia Santos tiene 20 años de hacer ramos y venderlos, Melany Guerrero hizo su primer palma que pretende vender este Domingo de Ramos 24 de marzo frente a la parroquia María Auxiliadora o iglesia "Don Rúa", en San Salvador.
"Ya tengo 20 años de andar vendiendo ramos", exclama doña Leonarda. Ella nos cuenta cuál es la historia detrás de estos variados ramitos que este domingo llegarán a muchos hogares salvadoreños.
"Estamos en la tradición que viene del pueblo de Israel y de Jerusalén, cuando Jesús pasaba en las palmas y la gente le aplaudía, le ponían las palmas en el suelo para que él pasara con el burrito, montado encima de él, la gente ponía las palmas en el suelo y la gente le gritaba: 'Que viva el rey, el rey de los judíos", cuenta la mujer, mientras sigue tejiendo las hojas de palmeras.
Efectivamente el Domingo de Ramos conmemora la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, cuando la multitud lo recibió agitando ramas de palma según Aciprensa.
Pero doña Leonarda, mientras sigue haciendo palmas, desenlaza la dura historia adelantándose al Viernes Santo: "Después de las palmas, lo crucificaron".
A pocos metros está una niña que se llama Melany Guerrero, quien cuenta cómo heredó la tradición desde su abuela y su madre como artesanas de las palmas.
"Mi primer palma fue esta de aquí, es la primera que he intentado hacer", nos cuenta.
Ella llegó el sábado a preparar los ramos. "La tradición comenzó sobre la mamá de mi mamá y ahora sigo yo", dice.
Los ramitos pueden venderse a distinto precio, dependiendo de los adornitos o florcitas con los cuales se suelen acompañar. Los precios de la mayoría de ramitos oscilan entre $0.50 y $1.00.
Melany Guerrero hizo su primer palma este sábado. / Francisco Valle.
