El Centro de Predicciones Climáticas de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE. UU. (NOAA) emitió su boletín diagnóstico correspondiente al 10 de septiembre de 2026, confirmando que el fenómeno de El Niño continúa intensificándose.
Los modelos globales indican una probabilidad superior al 90 % de que el evento se mantenga con una intensidad muy fuerte durante la temporada de otoño e invierno del Hemisferio Norte (2026-2027).
La principal actualización del reporte estriba en el aumento de la probabilidad de un escenario climático extremo. La agencia proyecta ahora un 75 % de probabilidad de que El Niño alcance un rango histórico durante el trimestre de octubre a diciembre de 2026, superando la magnitud de los eventos previos registrados desde 1950.
Esta cifra representa un incremento respecto a los informes emitidos en meses anteriores, cuando la estimación se situaba en un 69 % en agosto y un 81 % de probabilidad de categoría muy fuerte en julio. Para consolidar el rango histórico, el índice térmico RONI de tres meses deberá registrar valores iguales o superiores a +2.5 °C de anomalía.
Aceleración de la temperatura marina y calor de +10 °C en el subsuelo oceánico
La intensificación del fenómeno está respaldada por mediciones físicas en las distintas regiones del Océano Pacífico. Durante las últimas semanas, las anomalías de la temperatura de la superficie del mar en la cuenca este alcanzaron valores superiores a los +3.0 °C.
En la zona de monitoreo clave Niño-3.4, el calentamiento subió a +1.8 °C (frente a los +1.4 °C reportados en agosto), mientras que en la región Niño-3 se situó en +2.5 °C. En la franja costera Niño-1+2, más cercana al continente sudamericano, la temperatura se disparó a +3.4 °C por encima de su promedio climatológico.
El diagnóstico oceanográfico coincide con las evaluaciones del Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN), las cuales muestran una consolidación del acoplamiento total entre el océano y la atmósfera.
El debilitamiento de los vientos alisios y la presencia de vientos del oeste provocaron que el Índice de Oscilación del Sur (IOS) registrara un valor extremo de -18.9, confirmando la permanencia del fenómeno hasta los primeros meses de 2027.
Asimismo, los informes de análisis del océano señalan que la acumulación de calor subsuperficial ha alcanzado profundidades de hasta 450 metros, reduciendo la capacidad de disipación térmica del agua.
La propagación de ondas Kelvin ha provocado elevaciones físicas en el nivel del mar de hasta 30 centímetros en el Pacífico Central y Oriental, además de profundizar la termoclina hasta los 300 metros. Este desplazamiento limita el ascenso de aguas frías profundas ricas en nutrientes, afectando la productividad biológica marina.
A escala local, el acoplamiento global ya se tradujo en eventos climáticos severos registrados por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN). Entre el 23 de junio y el 12 de julio pasados, el país enfrentó la primera sequía meteorológica del año, afectando al 82 % de las estaciones meteorológicas del país y registrando un periodo crítico de 19 días secos consecutivos en la estación Jalponga, departamento de La Paz.
Posteriormente, durante la primera quincena de agosto, el territorio salvadoreño estuvo bajo una ola de calor extrema que quiebró récords de temperatura mensual en más de diez estaciones.
El registro más alto se documentó el 13 de agosto en San Francisco Gotera (Morazán) con 40.6 °C, mientras que las zonas de Jiquilisco y Santa Rosa de Lima mostraron promedios térmicos de más de 7 °C por sobre lo normal. Entre julio y septiembre ocurrieron dos sequías metereológicas que dejaron más de 70 días secos.
Para los próximos meses, las proyecciones estacionales de los modelos globales (NMME y ECMWF) prevén lluvias por debajo de lo normal en la región centroamericana.
En El Salvador, la Perspectiva Nacional del Clima del MARN anticipa un fin de invierno prematuro, estimando que la transición hacia la época seca iniciará en la segunda quincena de octubre y estará establecida por completo a finales de octubre o inicios de noviembre, acompañada por la llegada de entre dos y cuatro eventos de Vientos Nortes.
