El Apóstol Pablo dijo: Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén. (Romanos 1:21-25).

De manera que la maldad del ser humano no tiene limites, y busca en todos los contextos culpar a Dios, de, la violencia, el hambre, los homicidios, las guerras, pestes y todos aquello males que tienen origen en la avaricia y el orgullo humano, bien lo dijo en una ocasión el juez Edward Cowartal describir al asesino en seria Theodore Robert Bundy (24 de noviembre de 1946-24 de enero de 1989) el día que fue sentenciado a muerte por los más de 30 asesinatos que cometió de forma aberrante. Bundy es: “Extremadamente impío, sorprendentemente malvado y vil”.

Esas palabras también pueden describir la maldad del hombre, cuando existe completa ausencia de Dios en el corazón del ser humano, al igual que la masacre del microbús que se cometió en Mejicanos por la pandilla Barrio 18, en la que 17 pasajeros murieron carbonizados enel año 2010, mientras las personas intentaban escapar de las llamas por las ventanas del microbús, estos cobardes pandilleros le disparaban a sangre fría. En el año 2016, nuevamente los pandilleros asesinaron cobardemente a once trabajadores en San Juan Opico, ocho eran trabajadores de una compañía eléctrica y tres campesinos.

Por esta razón ningún salvadoreño honesto y de buen corazón se opone a que se persigan y se encarcelen a estos criminales en el contexto del Régimen de Excepción, sobre todo porque sembraron terror, luto y dolor por décadas a miles de familias salvadoreñas, de modo que ahora están recibiendo una dosis de su maldad al enfrentar un sistema carcelario implacable. Lo que, si es importante tomar en cuenta es que existen en la actualidad justos por pecadores, es decir que hay compatriotas acusados de ser pandilleros sin serlo y están detenidos de forma arbitraria, por lo tanto, es urgente su liberación.

Más allá de la maldad del ser humano, está la gracia y la misericordia de Dios que siempre invita a los hombres a venir al arrepentimiento y es acá donde la iglesia juega un papel fundamental dentro de una sociedad, al predicar en todos los lugares, incluyendo las cárceles los valores del reino de los cielos. La carta a los Romanos nos provee la visión más completa, la explicación más coherente y el argumento más razonable acerca de la maldad del hombre. En este pasaje tenemos la exposición más exhaustiva acerca de la naturaleza del pecado y la solución ante la depravación mental de los hombres.

Hay evidencias irrefutables en este pasaje respecto a la maldad de los hombres: Pablo dijo: Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres, que con injusticia restringen la verdad (Romanos 1:18). Con esto, el apóstol quiere establecer que esta maldad e injusticia la cometen todos los hombres y por eso la ira de Dios recae sobre ellos. Que la ira de Dios se revele sobre todos los hombres es el testimonio que somosculpables por acción u omisión, dado que preferimos ver hacia otro lado ante las injusticias o maldades humanas, es decir nos volvemos cómplices.

La maldad es el estado en el que los hombres nos encontramos, una realidad de la que nadie escapa y algo que es evidente en el mundo. Miremos las noticias, miremos en las grandes y pequeñas ciudades, miremos en el trabajo, en las escuelas, y miremos nuestro propio corazón, y nos daremos cuenta la maldad que cavilamos. De modo que la maldad de los hombres es una realidad universal. Sin embargo, hay solución ante la maldad, en Romanos 5:8 Pablo dijo: “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”