Con 66 votos a favor y 9 en contra, la Asamblea Legislativa reformó este martes la ley que permite adjudicar obras públicas a contratistas que propongan financiamiento incluido con el fin de que se permitan bajo esta modalidad contrataciones no solo de obras públicas, sino de servicios de salud, educación y seguridad.
La reforma se realizó a la "Ley especial para la contratación de obra pública y servicios esenciales con financiamiento incluido" y pretende, según el dictamen, "hacer extensivos los beneficios de esta forma de contratación a todas las instituciones del Estado así como para la adquisición de servicios esenciales".
La forma de contratación autorizada por la ley faculta a la máxima autoridad de la institución estatal a "emitir y comunicar el resultado del proceso de adquisición" con las condiciones de financiamiento y la contratación luego de la recomendación de una "comisión técnica".
La empresa incluirá también una oferta financiera que será analizada por el Ministerio de Hacienda, que "llevará a cabo el proceso de contratación del financiamiento para la obra pública", que deberá ser sometido a aprobación de la Asamblea Legislativa y que deberá ser cancelado por el Ministerio de Hacienda según el convenio.
Así, la contratación de esta forma tiene los siguientes pasos:
- La institución "deberá regular" los "requerimientos aplicables para acreditar la capacidad" de la persona nacional o extranjera "que tengan la calidad de oferentes".
- La institución contratante definirá los instrumentos de contratación y "los requisitos a evaluar".
- La forma de pago se definirá en el contrato.
- Una comisión técnica nombrada por la institución contratante realizará la evaluación de las ofertas.
- Cada ofertante participante en el proceso de contratación de obra o servicio esencial deberá presentar la oferta financiera.
- Una unidad de Hacienda analizará la oferta y preparará un informe al ministro de Hacienda con una recomendación.
- La institución del Estado comunicará el resultado de la adjudicación.
- La obra pública o servicio esencial "podrá recibirse en forma provisional y definitiva" según lo regulado en los instrumentos de contratación.
- Se nombrarán administradores de contratos para velar por la entrega del servicio o la ejecución de la obra.
- La institución podrá terminar el contrato "cuando abandone o interrumpa sin causa justificada" el servicio esencial o la obra.
En la sesión plenaria, el diputado Saúl Mancía, de Nuevas Ideas, dijo que con esta reforma “ya no sea solo la contratación de la ejecución de la obra, sino los servicios esenciales" y que ello "significa que después de analizar las ofertas se tomará en cuenta las condiciones de financiamiento, los períodos de gracias que oferten, se van a considerar las tasas de interés...estaríamos evitando tanta traba al momento de financiar proyectos de obra”, subrayó.
La reforma define servicios esenciales como los vinculados a “la satisfacción de las necesidades básicas de la población, cuya interrupción o desmejora es susceptible de poner en peligro la vida, la salud, la educación, el bienestar social o la seguridad de toda o parte de la población”.
El coordinador del Centro de Asesoría Legal y Anticorrupción (Alac), Wilson Sandoval, ven “la ambigüedad del término servicio esencial, ya que en apariencia entraría cualquier servicio público que presta el Estado”.
El jefe del grupo parlamentario opositor de Alianza Republicana Nacionalista (Arena) opinó que esta reforma permitirá una privatización masiva.
"Todo indica que va a haber una privatización masiva, sobre todo en temas de salud, en temas de servicios y ahora también incluye en temas de seguridad. Prácticamente la flexibilidad que hay al no rendir cuentas, la población no se daría cuenta a quién se le adjudican los contratos, de quién es la competencia que ha presentado contrataciones de obras o servicio para el Estado, sería una privatización bastante clara", dijo el jefe de fracción de Arena, René Portillo Cuadra. En la cuenta de Twitter de Arena indicó que la reforma permitirá la "legalización de la corrupción".
