El presidente salvadoreño Nayib Bukele cuestionó en redes sociales la calificación de presunción para personas que visiblemente portaban tatuajes, algunos con letras alusivas a la pandilla «MS-13».

“Los ‘presuntos miembros de pandillas’ en cuestión:”, escribió Bukele junto a fotografías de hombres llenos de tatuajes algunos con un claro “MS”, en respuesta a una noticia de la agencia Reuters, publicada el jueves, titulada “El Salvador juzga a más de 400 presuntos miembros de pandillas por 47.000 delitos”.

La noticia informó sobre 47,000 delitos de homicidios, feminicidios, extorsiones y tráfico de armas cometidos entre 2012 y 2022, que fueron atribuidos a más de 400 hombres cuya mayoría, según el Gobierno, ya están condenados por graves crímenes cometidos como miembros de la pandilla MS-13.

Bukele también reposteó un video en el cual Yzan Pérez aseguró que lo invitaron a un programa de televisión “para intentar blanquear las pandillas de El Salvador”. Pérez destacó que «el salvadoreño duerme bien tranquilo» y que nunca ha visto en España que se usen drones para vigilancia contra el crimen. En el programa le señalan que “la mano dura ha llevado muchos inocentes a prisión”.

La justicia salvadoreña desarrolla un juicio contra 486 hombres, muchos de ellos con tatuajes de la pandilla MS-13, por la comisión de más de 47,000 crímenes como homicidios, feminicidios, extorsiones y tráfico de armas.

En el caso, la Fiscalía salvadoreña presentó a tres testigos protegidos que aseveraron que los cabecillas de dicha pandilla ordenaban homicidios entre los años 2012 y 2022, incluso contra policías y militares, el asesinato de los hermanos Toledo en septiembre de 2021, el asesinato de la futbolista Jimena Granados, pandilleros contrarios.

Durante el régimen de excepción, que suspende derechos de defensa, tiempo máximo de detención y privacidad de las telecomunicaciones en El Salvador, el gobierno reporta un total de 91,650 pandilleros o terroristas capturados aunque ha reconocido un margen de error de 10 % y 8,000 personas liberadas. El gobierno no ha informado cuántos de esos 91,650 tienen tatuajes de pandillas.

Mientras, las organizaciones han denunciado capturas arbitrarias, más de 6,500 violaciones a derechos humanos como torturas, maltratos, capturas arbitrarias; y más de 500 detenidos fallecidos bajo custodia estatal.