La suspensión de la cancelación definitiva del programa de Estatus de Protección Temporal (TPS) para más de 170,000 salvadoreños habría sido influida no solo por gestiones del gobierno de El Salvador, sino también de sectores de la construcción que consideraban clave la mano de obra salvadoreña, incluso en la construcción del salón de baile de la Casa Blanca, según una publicación de The New Yorker.
En el artículo, publicado el 30 de septiembre, se sostiene que la Casa Blanca suspendió «discretamente» una orden que ya estaba «sobre el escritorio» del secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin: el fin del TPS para El Salvador.
Esa suspensión, según el reporte de Jonathan Blitzer, fue «una medida adoptada tras meses de gestiones por parte de la industria de la construcción y otros grupos de interés».
El artículo cita al medio Político para indicar que el gobierno de Nayib Bukele «abogó» por más tiempo, ya que si bien se resistía a defenderlo para resultar su éxito en seguridad fue «probable» que advirtiera las consecuencias económicas de la deportación de los tepesianos a El Salvador.
Pero también sostiene que «cabilderos de la industria de la construcción» presionaron a Trump ya que dependen de mano de obra de tepesianos, la mayoría salvadoreña, y que tres fuentes «conocedoras» aseguraron que la Casa Blanca recibió advertencias de que la cancelación del TPS afectaría proyectos de construcción del salón de baile presidencial aunque oficialmente la empresa constructora lo negó.
Recientemente, el medio estadounidense Político informó que la Casa Blanca frenó abruptamente la decisión del DHS para poner fin al TPS para los salvadoreños, ya que el DHS y el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) habían autorizado un aviso para terminar el programa, y también había dicho que empresarios habrían pedido a la Casa Blanca suspender la cancelación.
“Texas tiene la segunda población salvadoreña más grande después de Los Ángeles, y en términos de cuánto tiempo ha existido esta población, estos son empleados conectados con algunos donantes de muy alto nivel y líderes empresariales que se han acercado al presidente y a altos funcionarios”, fue citado también una fuente «cercana» a la administración de Trump.
El TPS tenía como fecha de vencimiento el 9 de septiembre de 2026 para El Salvador. El DHS y la USCIS publicaron que se mantiene la protección a los beneficiarios del TPS de El Salvador así como sus autorizaciones de empleo.
