Ante la pregunta sobre qué le impresionó del Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), la presidenta de Perú, Keiko Fujimori, respondió que fue la construcción de una cárcel sin espacio para las comunicaciones entre los delincuentes.
«La parte más importante es la construcción de una cárcel que no tiene espacio para la entrada de la comunicación, de la información, de los delincuentes. El mensaje que va en Perú, las cárceles están para cumplir las penas y no para ser centros donde las organizaciones criminales dirigen los delitos, esto ha venido ocurriendo en el Perú», afirmó la mandataria, quien el jueves hizo un recorrido por la megacárcel ubicada en el distrito de Tecoluca, municipio de San Vicente Sur.
Otros elementos señalados por la presidenta fue el control perimetral militar que tiene el recinto carcelario e incluso el régimen alimenticio de carbohidratos y proteína vegetal únicamente: «El trabajo conjunto para evitar la conectividad que permitía a los internos comunicarse, pero hoy en el CECOT hemos visto cero visitas, cero comunicación».
Consideró las medidas drásticas pero señaló que con las mismas «se busca velar por los derechos humanos de las personas inocentes». «A ellos hay que cuidarlos de estas lacras delincuenciales», indicó Fujimori.
La jefa de Estado informó que se llevará muchas de las ideas de El Salvador a Perú, entre estas replicar el Plan Cero Ocio, que incluye programas de rehabilitación de reos.
Fujimori consideró que el Perú y El Salvador son países distintos pero cree que algunas cosas sí se pueden replicar, como la construcción de cárceles en siete meses con medidas de seguridad absolutas, y la mejora en las normas, las leyes y los procesos.
Sin embargo, Bukele aseguró que nunca han tenido intención de imponer un sistema a nadie pero aseguró que están «abiertos a ayudar». «Sabemos que el sistema salvadoreño tendrá el sistema más efectivo en la historia de la humanidad, tendrá muchísimo que tomarse en cuenta. Copiarlo idéntico no tendría sentido», indicó.
Una periodista le preguntó a Bukele por las sugerencias concretas sobre seguridad y por dónde empezó, y, a la presidenta Fujimori, si destituiría jueces. Bukele respondió que «no es una sola cosa» aunque subrayó que la depuración judicial fue crucial. Mientras, Fujimori respondió que deben cambiar la «visión errada de garantizar la defensa legal de los delincuentes» y priorizar al abogado para la víctima.
La mandataria advirtió que actualmente solo tienen el 30 % de los representantes en el Congreso y de 66 puntos solicitados solo les han dado 27. «No nos quejamos, se va a permitir declarar a las organizaciones criminales como grupos terroristas», contó.
Fujimori concluye hoy una visita oficial en El Salvador en donde se reunió con el gabinete de seguridad y dio un recorrido por el CECOT. Ambos países asumieron compromisos y firmaron acuerdos sobre seguridad, salud, educación, turismo e inversiones. La presidenta invitó públicamente a Bukele a visitar Perú.
