Unos 170,000 salvadoreños que viven en Estados Unidos bajo el Estatus de Protección Temporal (TPS) permanecen a la espera de una decisión de última hora sobre el programa, cuya extensión vigente termina este miércoles 9 de septiembre después de más de dos décadas de protección migratoria.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) no había anunciado una nueva extensión o terminación del beneficio antes de su fecha de vencimiento. La legislación estadounidense establece que, ante la ausencia de una decisión, la designación del TPS puede extenderse automáticamente durante seis meses.

La incertidumbre mantiene en expectativa a miles de familias salvadoreñas sobre las condiciones que regirán su permanencia y autorización laboral.

La finalización del programa sin una nueva protección tendría consecuencias para unos 170,000 beneficiarios y sus aproximadamente 150,000 hijos ciudadanos estadounidenses.

Los salvadoreños amparados por el TPS pueden vivir y trabajar legalmente en Estados Unidos, mientras que la pérdida de esa protección podría dejarlos expuestos a procesos de deportación si no cuentan con otro estatus migratorio.

El TPS para los salvadoreños se remonta a los terremotos que golpearon El Salvador en 2001 y durante más de dos décadas sus extensiones permitieron a miles de personas establecerse en diferentes comunidades estadounidenses. Los mayores grupos de beneficiarios se concentran en estados como California, Texas, Nueva York, Maryland y Virginia.

Durante ese período, los salvadoreños protegidos por el programa se incorporaron principalmente a sectores como construcción, jardinería, transporte, restaurantes, manufactura, servicios de limpieza y cuidado de adultos mayores. Organizaciones que representan a la diáspora calculan que los beneficiarios aportan cerca de $5,400 millones anuales a la economía estadounidense.

La incertidumbre también alcanza a las autorizaciones de empleo. Los beneficiarios elegibles mantienen sus permisos de trabajo hasta este 9 de septiembre, mientras esperan que las autoridades estadounidenses definan oficialmente qué ocurrirá después de esa fecha.

El TPS permite a Estados Unidos otorgar protección temporal a ciudadanos de países afectados por conflictos armados, desastres naturales u otras circunstancias extraordinarias que dificultan su retorno seguro. El Salvador fue incorporado nuevamente al programa tras los terremotos de 2001, y miles de sus beneficiarios acumulan actualmente más de 20 años viviendo y trabajando en territorio estadounidense.

El futuro de los salvadoreños ocurre además en medio del endurecimiento de la política migratoria del presidente Donald Trump y de las decisiones de su administración para terminar protecciones temporales concedidas a ciudadanos de otros países.