La organización Transparencia Internacional instó este lunes a jefes de Estado y de gobierno en el continente americano a comprometerse a abordar la crisis de corrupción, retroceso democrático y de derechos humanos en la región.

El llamado de la oenegé se da en el marco del desarrollo de la Cumbre de las Américas que se celebra esta semana en Estados Unidos.

La corrupción alimenta la pobreza y la desigualdad e inhibe nuestra capacidad para combatir nuestros retos más difíciles, desde las pandemias hasta el cambio climático”.

Expresó Transparencia Internacional en una carta abierta.


La oenegé criticó los pocos avances regionales en materia de lucha contra la corrupción, fortalecimiento de la democracia y consolidación del Estado de Derecho.

Asimismo y por el contrario, señala que en las Américas se percibe un aumento del autoritarismo y se avanza hacia la pérdida de libertades y derechos fundamentales, entre los que destacan la libertad de expresión, asociación, expresión y prensa y un deterioro del acceso a la información.

En muchos países, el Poder Ejecutivo ha concentrado el poder, debilitando los sistemas de pesos y contrapesos y haciendo muy difícil que los órganos de control puedan ejercer y exigir la rendición de cuentas”.

Carta Abierta de Transparencia Internacional.


Además, señala la falta de independencia del poder judicial en varios países del continente y la creciente intimidación, amenazas y ataques digitales a activistas y medios de comunicación.

Transparencia Internacional recordó que en la Cumbre de las Américas de 2018 celebrada en Lima, Perú, 35 jefes de Estado y de Gobierno firmaron un compromiso por la lucha contra el flagelo de la corrupción y el fortalecimiento de derechos, por lo que, en esta ocasión, ha pedido reafirmar el compromiso de 2018 en lugar de asumir nuevos compromisos y asignar los recursos pertinentes para la atención de la crisis.

La organización enfatizó en que las acciones por la protección de la democracia deben ser urgentes y destinadas al firme combate a la corrupción y la defensa de los espacios ciudadanos. La misiva abierta fue firmada por casi una veintena de oenegés latinoamericanas.