Los cigarrillos electrónicos o vaporizadores son sustancialmente menos dañinos que los cigarrillos de tabaco y contribuyen a que los fumadores habituales dejen progresivamente su adicción, esas son las conclusiones de paneles de expertos reunidos recientemente en Washington durante la Cumbre de los Cigarrillos Electrónicos.

En el evento participaron más de una veintena de científicos, funcionarios de las agencias regulatorias estadounidenses, médicos, consumidores y comercializadores de cigarrillos electrónicos.

“En base a diversos estudios con alto carácter científico, los vaporizadores y/o cigarros electrónicos son sustancialmente menos dañinos que los cigarros de tabaco, los cuales tienen más de siete mil químicos tóxicos”, explicó el Dr. Neal L. Benowitz, profesor de Medicina de la Universidad de California en San Francisco.

“Existe un riesgo continuo. El consumo de nicotina sin combustión, aunque no es inocuo, es mucho menos perjudicial que el consumo de cigarrillos. Los productos de tabaco quemado, como los cigarrillos, presentan el mayor riesgo, tanto en toxicidad como en adicción”.
Dr. Neal L. Benowitz, profesor de la Universidad de California en San Francisco.

Según este especialista, “los productos de nicotina no quemada son menos tóxicos, y si los fumadores no pueden o no quieren dejar de fumar, cambiar a estos productos beneficiaría su salud”, explicó.

Benowitz revisó los riesgos así como los beneficios potenciales de la nicotina proveniente de fuentes distintas al tabaco quemado y también consideró los riesgos comparativos de la nicotina en comparación con otras drogas de uso generalizado, como el alcohol y el cannabis.

El profesor de la Universidad de California también recordó que “la nicotina es potencialmente más adictiva que otras drogas, pero la gravedad de la adicción depende del sistema de administración. La alta probabilidad de adicción puede suponer un riesgo especial para los jóvenes”.

Sin embargo, los cigarrillos electrónicos no han alcanzado su potencial, pues los fumadores convencionales se convierten en usuarios duales o rechazan los cigarrillos electrónicos y vuelven a fumar, advirtió otro experto presente en el evento, David L. Ashley, profesor de investigación del Departamento de Ciencias de la Salud de la Población, Escuela de Salud Pública de la Universidad Estatal de Georgia.

“Estudios sugieren que los fumadores que buscan en los cigarrillos electrónicos una alternativa para dejar de fumar necesitan usarlos de manera regular; al menos una vez al día, y de manera exclusiva. Necesitan productos de nicotina efectivos e información acerca de cómo utilizar estos productos de riesgo reducido, sustentados científicamente como mejor alternativa que seguir fumando”, subrayó el especialista.



Definición de regulación

Matthew R. Holman, director del Centro de Productos para el Tabaco de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), estuvo presente en el evento y afirmó que los Sistemas electrónicos de suministro de nicotina (ENDS por sus siglas en inglés) constituyen un mecanismo para combatir el tabaquismo, por lo cual, dijo, es necesario avanzar en la regulación de este tipo de dispositivos para combatir flagelos, como el consumo entre menores de edad y el mercado negro.

“Los ENDS tienen el potencial de motivar a los fumadores a reducir factores de riesgo, pero también se debe mitigar el consumo por parte de los jóvenes”, advirtió Holman.

El evento contó con 25 expertos en la materia que expusieron, por ejemplo, la importancia de reducir la cantidad de personas que fuman productos de tabaco quemado y minimizar el inicio de su uso por parte de los no fumadores, especialmente los jóvenes.

Evidencias

Durante una de las sesiones, se presentó el último estudio Cochrane sobre los cigarrillos electrónicos, por parte de la Dra, Jamie Hartmann-Boyce, profesora asociada y editora de Cochrane Tobacco Addiction Group Nuffield Department of Primary Care Health Sciences, de la Universidad de Oxford

El estudio mostró las estadísticas referentes a la relación entre cigarrillos electrónicos y el cese del hábito, así como la reducción de implicaciones negativas en la salud.

De los participantes en el estudio que habían dejado los cigarrillos de combustión (tabaco) utilizando un cigarrillo electrónico de nicotina, el 70% seguía utilizando cigarrillos electrónicos a los seis meses o más. No hubo evidencia de una diferencia en la proporción de personas que usan cigarrillos electrónicos a los 6 meses o más cuando se comparan los grupos de cigarrillos electrónicos con nicotina y sin nicotina.

Otras conclusiones del estudio es que el uso exclusivo de cigarrillos electrónicos se asoció con niveles más bajos de biomarcadores de daño potencial que el uso exclusivo de tabaco combustible, o el uso de una combinación de tabaco combustible y cigarrillos electrónicos y no hay pruebas que sugieran que el uso dual de cigarrillos electrónicos y tabaco combustible exponga a los usuarios a más daños que el uso exclusivo de tabaco combustible.

Lo que dice la industria

Ejecutivos de la firma Philip Morris International explicaron que existen varios tipos de productos dentro de la categoría, tales como: los cigarrillos electrónicos, de tabaco calentado y productos orales modernos. Estos utilizan distintos métodos para liberar la nicotina, pero comparten un rasgo común: No producen humo.

“Los cigarrillos electrónicos y los productos de tabaco calentado calientan una sustancia -tabaco o una solución líquida de nicotina– para crear un aerosol o vapor saborizado (de ahí el término vapeo). Este aerosol- similar al humo - contiene una combinación de partículas suspendidas en gas. Pero a diferencia del humo, el aerosol no incluye partículas sólidas y cuenta con menor cantidad y niveles promedio de sustancias químicas dañinas, en comparación con el humo del cigarrillo. Con el snus y las bolsas de nicotina oral no existe vapor (ni humo) y la nicotina es absorbida de manera oral”, explicó la doctora Gizelle Bake, VP Global de Relacionamiento científico, Philip Morris International.

Bake aclaró que los productos libres de humo son diferentes y deben ser científicamente validados bajo sus propios méritos pero advirtió que la reducción de sustancias químicas dañinas no significa que estén libres de riesgo.

Estas todavía siguen liberando nicotina, la cual, aunque adictiva, no es la principal causa de las enfermedades relacionadas al tabaquismo. La mejor opción para los fumadores es abandonar el tabaco y los productos de nicotina totalmente”.
Gizelle Bake, Philip Morris International.


Para la industria tabacalera, la principal fuente de enfermedades relacionadas con el tabaquismo son los altos niveles de químicos dañinos y potencialmente dañinos encontrados en el humo del cigarrillo, unos 6,000 químicos. De estos, alrededor de 100 han sido identificados por las autoridades en salud pública como dañinos o potencialmente dañinos, ligados a las enfermedades relacionadas con el tabaquismo.

Hay un estimado de 1,000 millones de fumadores en todo el mundo y Philip Morris señala que dejar los cigarrillos y la nicotina por completo es siempre la mejor opción. Pero para aquellos que no lo hacen, hay mejores alternativas a seguir fumando, como productos de tabaco calentado, cigarrillos electrónicos y productos orales modernos.

“Los adultos fumadores necesitan información precisa sobre las alternativas libres de humo para tomar una decisión consciente”, dijo Tommaso Di Giovanni, vicepresidente de Activación de Mercados y Soporte de Philip Morris International.

“A medida que los fumadores de todo el mundo cambian a alternativas libres de humo, podemos ayudar a combatir el impacto del tabaquismo en la salud pública complementando las estrategias existentes diseñadas para desalentar esta práctica (y alentar el cese del tabaquismo para quienes fuman), con un enfoque de reducción de daños”, enfatizó Di Giovanni.