En vista que cada día más los usuarios de redes sociales están optando por comprar carros por medio de páginas web o de Facebook, es importante evitar caer en redes de falsificadores de carros, como pasó hace un tiempo en España, donde un grupo de delincuentes se aprovechó de la gente que buscaba con ansias conseguir y manejar un Ferrari.

Si uno no tiene dinero para comprar un lujoso Ferrari puede caer en la tentación de encargar a unos expertos del tuning que, por cinco veces menos de lo que vale el coche original, conviertan un Toyota o un Ford en una imitación que, de lejos, "da el pego totalmente", aunque de cerca se deshace el hechizo.

En ese momento, fueron intervenidos 17 Ferrari y dos Aston Martin, algunos ya terminados y otros en proceso de transformación.

En talleres lograron transformar coches de gama media en Ferrari y Aston Martin gracias a su pericia con la fibra de vidrio, que moldeaban para conseguir la forma exterior deseada.

Los coches antiguos 'tuneados' se rematriculaban para disimular su edad. "No cabe la posibilidad de que ningún conductor pensara que estaba comprando un Ferrari o un Aston Martin, ya que los coches se vendían como réplicas y en los papeles figuran como Ford o Toyota" y además se vendían por un precio cinco veces inferior al de los originales, ha aseverado la autoridad.