El Salvador se convirtió oficialmente esta semana en un país demasiado inseguro para los voluntarios estadounidenses de los Cuerpos de Paz, una agencia fundada por el presidente Kennedy con el fin de promover la paz y la amistad mundial, a través de proyectos de cooperación en el extranjero.

El comunicado de los Cuerpos de Paz fue breve pero contundente, su retiro es debido a la situación de inseguridad imperante en el país. Los voluntarios trabajaban en programas de agricultura, desarrollo municipal, salud y desarrollo de los jóvenes.

Los Cuerpos de Paz han mantenido “una larga asociación con el Gobierno y el pueblo de El Salvador, y se han comprometido en reanudar el trabajo de los voluntarios” cuando se garantice un entorno seguro y protegido”, sostiene el comunicado.

Solo una vez se habían ausentado los voluntarios del país: durante la guerra civil -entre 1980 y 1993- lo que refleja el nivel de gravedad con que los norteamericanos están viendo nuestra situación de inseguridad y definitivamente no es “percepción”, como suelen decir algunos funcionarios gubernamentales y del partido oficial, ni tampoco “una exageración” de los medios de comunicación. Triste noticia para los salvadoreños, ya de por sí agobiados por la violencia y la criminalidad.