Carla Ayala fue asesinada la madrugada del 29 de diciembre de 2017. / Archivo.

Al inicio del juicio por el feminicidio de la agente Carla Ayala, uno de los 13 imputados, José Atilio Jiménez Quintanilla, acusado de encubrimiento en el delito de feminicidio agravado, decidió someterse al procedimiento abreviado.


Tras su decisión, Jiménez fue condenado a la pena de tres años de prisión, la cual deberá será sustituida por trabajo de utilidad pública impuesto por un juzgado de vigilancia penitenciaria. Jiménez es pariente del prófugo Juan Josué Castillo Arévalo, alias "Samurái".


También se comprometió a pagar a los dolientes la suma de $2,000 para resarcir los daños causados a la familia de la agente, en calidad de responsabilidad civil.


Entre tanto, el resto de imputados, de ser encontrados culpables, podrían purgar penas de hasta 44 años de prisión.


Los restos de la agente Ayala fueron encontrados enterrados en un predio en el cantón Los Hornos de San Francisco Javier, departamento de Usulután, en septiembre de 2018.


Supuestamente Castillo Arévalo le disparó cuando iban en una vehículo policial a dejarla a su casa en Apopa. Castillo Arévalo se escapó y ninguno de los policías que lo acompañaran lo capturó, de momento, está prófugo.


Ayer, inició el juicio contra los 13 acusados y la querella de Carla Ayala denunció presiones por parte de la Policía Nacional Civil, para que los agentes que son testigos no se presenten a declarar.
“Lamentablemente así se nos ha comentado, que hay fuerte presión de parte de la institución policial para que los testigos que en su mayoría son de la corporación no vengan. Esperemos que eso no sea así y que esa información no sea la correcta”. Arnau Baulenas, querellante de Carla Ayala.

La Fiscalía ha propuesto un centenar de testigos, en su mayoría agentes y oficiales de la Policía Nacional Civil (PNC), para que prueben cada uno los hechos que contribuyeron que la agente Carla Ayala fuera asesinada y su cuerpo desaparecido durante 266 días y hallados en San Francisco Javier, Usulután.

La agente Carla Ayala fue asesinada la madrugada del 29 de diciembre de 2017 después de una fiesta navideña en las instalaciones del extinto Grupo de Reacción Policial, (GRP) en colonia Las Cimas de San Salvador.