Una de las notas más coloridas de los Mundiales de fútbol nos la ofrecen las mascotas, que van ligadas a cada cita mundialista desde el año 1966, en el Mundial disputado en Inglaterra. Con Willie empezó todo.



Desde el primer mundial jugado en Uruguay en 1930, el arte visual siempre ha estado presente en la fiesta futbolera. Sin embargo, no fue hasta en 1966 que Inglaterra no solo incluyó el arte promocional del Mundial, sino también una mascota que representaba el espíritu mundialista.