El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró que su país no tiene inconvenientes con la participación de la selección de Irán en la Copa Mundial de la FIFA, pero sí con posibles integrantes de la Guardia Revolucionaria que podrían ingresar al territorio.
El funcionario enfatizó que la postura estadounidense no está dirigida contra los deportistas iraníes, sino contra lo que calificó como riesgos de seguridad vinculados a este grupo.
“Nadie de Estados Unidos le ha dicho (a Irán) que no puedan venir”, declaró Rubio, al referirse a la participación del equipo en el torneo internacional.
Sin embargo, advirtió que lo que no se permitirá es el ingreso de “un grupo de terroristas de la Guardia Revolucionaria de Irán” que puedan hacerse pasar por periodistas o personal técnico.
Las declaraciones surgen en medio de propuestas que han planteado excluir a Irán del torneo, como la realizada por el empresario Paolo Zampolli, cercano al presidente Donald Trump.
Zampolli sugirió que Italia ocupe el lugar de la selección iraní en caso de que esta no participe en la competición.
Rubio descartó que Estados Unidos busque impedir la presencia del equipo asiático, reiterando que el problema “no sería con su deportistas”.
Asimismo, indicó que cualquier decisión de no asistir al torneo dependerá exclusivamente de Irán.
“si (estos) deciden no ir por su cuenta es porque han decidido no hacerlo”, afirmó el jefe de la diplomacia estadounidense.
El Mundial de la FIFA se disputará este verano en sedes de Estados Unidos, Canadá y México, donde Irán tiene programados partidos de fase de grupos en ciudades como Seattle y Los Ángeles.
