El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI), de referencia para El Salvador, registró una caída de 5.30 % este lunes en los mercados internacionales, luego del anuncio del acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán para poner fin al conflicto armado que mantuvo en tensión a los mercados energéticos durante más de tres meses.

A las 09:20 de la mañana, los contratos de futuros del WTI para entrega en julio se cotizaban en $80.62 por barril, una reducción de casi $4.50 respecto al cierre de la jornada anterior.

La reacción de los mercados se produjo después de que ambos países confirmaran este fin de semana la firma de un memorando de entendimiento que será formalizado el próximo 19 de junio en Suiza.

Los inversionistas recibieron con optimismo la noticia, principalmente porque el acuerdo contempla la reapertura del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio energético mundial.

Durante el conflicto, iniciado el 28 de febrero, Irán cerró el paso por ese corredor estratégico, por donde transitaba aproximadamente el 20 % del petróleo comercializado a nivel global, generando incertidumbre sobre el suministro internacional y presionando al alza los precios del crudo.

La guerra comenzó tras una ofensiva militar atribuida a Estados Unidos e Israel que provocó la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí. Posteriormente, Teherán respondió con ataques contra objetivos regionales y el cierre de Ormuz.

Con el anuncio del acuerdo de paz, el mercado comenzó a descontar una normalización gradual del flujo petrolero internacional, reduciendo así los temores sobre posibles interrupciones en el suministro energético.

El analista Tom Essaye, autor del informe especializado The Sevens Report, destacó que el WTI ya había acumulado una pérdida semanal de 6.60 % al cierre del viernes, reflejando las expectativas de una eventual desescalada del conflicto.

Según Essaye, si el petróleo logra mantenerse por debajo de los $84 por barril tras la implementación del acuerdo, el mercado podría entrar en una fase bajista a corto plazo, tanto para el crudo como para el sector energético en general.

Los operadores seguirán atentos durante los próximos días a los detalles del pacto entre Washington y Teherán, así como a la reapertura efectiva del estrecho de Ormuz, factores que podrían definir la dirección futura de los precios internacionales del petróleo.