Más de 4.1 millones de visitantes internacionales hicieron turismo El Salvador entre enero y diciembre del 2025, confirmó este lunes la presidente del Instituto Salvadoreño de Turismo (Istu), Eny Aguiñada.
La funcionaria aseguró que la cifra es histórica y es un 5.1 % por encima de los 3.95 millones de llegadas que se registraron durante 2024.
“Tenemos de 4.1 millones de visitantes internacionales, son cifras totalmente históricas, sobre todo porque nuestro país ha dado un giro positivo y ha permitido que no únicamente nos visiten de Estados Unidos, sino que nuestros hermanos centroamericanos se motiven a visitar El Salvador”, indicó Aguiñada durante una entrevista en Radio Fuego.
Los resultados están por encima de las previsiones de fin de año emitidas por el Ministerio de Turismo (Mitur), cuando anticipó que el país alcanzaría los cuatro millones de visitantes y se inyectarían más de $3,500 millones a la economía local.
La presidenta del Istu calificó este año como uno de los “mejores” en la historia del turismo salvadoreño, principalmente porque hace una década llegar a dos millones de visitantes internacionales era impensable, puntualizó Aguiñada.
Cambio de resultados
El mercado estadounidense fue hasta el 2024 el principal emisor de turistas internacionales para El Salvador; sin embargo, el panorama cambió al cierre del 2025.
Según el Istu, Guatemala se convirtió en el principal lugar del que procedieron los visitantes internacionales durante todo 2025, con 1.5 millones de turistas, un 36.5 % del total.
Estados Unidos se posicionó en el segundo lugar con 1.3 millones de visitantes, correspondiente al 31.7 % de los turistas internacionales registrados.
Honduras se mantuvo en el tercer puesto con más de 792,000 visitantes, un 19.3 % del total.
El gobierno aseguró que los tres mercados emisores reportaron un aumento de los turistas. Desde Guatemala los visitantes crecieron un 13 % frente al 2024, mientras que de Estados Unidos el alza fue de un 1.3 % y de Honduras un 6 %.
Una de las ventajas, recordó Aguiñada, estuvo relacionada con la proximidad de las regiones que permite a los guatemaltecos y hondureños visitar los destinos turísticos en El Salvador.
