Desde la semana pasada, los residentes de los apartamentos de la Zacamil, en Mejicanos, convivien con el ruido de la construcción de la próxima terminal del metrocable, de la línea que llevará al Centro Histórico de San Salvador, entre las dudas y la resignación.
Algunos vecinos afirman que, como en toda construcción, hay ruido y polvo pero que no ven mayores dificultades, porque se desarrolla en un espacio donde era una de las zonas verdes que tienen.
Don David Cerón relató que tiene 20 años de vivir en uno de los apartamentos y cree que «todo debe irse modernizando» pero también dice que aunque otros vecinos presenten quejas, «lo que ya está en proyecto es proyecto y se diga lo que se diga ya está definido».
Lo anterior es respecto a otros vecinos que han señalado las incomodidades y quejas de la construcción: «La gente está preocupada por que son edificios viejos, todavía no ha entrado la maquinaria pesada como en la universitaria norte que eso sí podría afectar directamente a la gente y en los edificios, no hablaron de reparar», dijo un joven que prefirió no ser identificado.
Otra de las residentes de los apartamentos, Silvia Pérez, externó que también tienen preocupación por los edificios, ya que, estos fueron construidos hace 60 años y han sufrido daños tras los terremotos.
Pérez resiente que las autoridades no han tratado el tema con responsabilidad social y que al quitar una parte de las zonas verdes, no han dicho como compensarán. Por ello, pide que «no se vaya a abandonar a la comunidad en caso de que hayan deslaves, que las instituciones estén al pendiente de la comunidad porque no ha habido espacio para cambiar el plan».
El pasado 12 de febrero, el ministro de Obras Públicas confirmó que las obras grises para la línea entre Mejicanos y el Centro Histórico ya empezaron a construirse, la igual que los cimientos de otras terminales ubicadas sobre las calles Rubén Darío, en el Centro de Gobierno, y a las afueras de la Universidad de El Salvador.
El proyecto
Las especificaciones técnicas del proyecto señalan que el sistema operará con 147 cabinas con capacidad para 10 personas sentadas, aunque en la entrevista de Frente a Frente, este jueves, el ministro indicó que se trata de 153 cabinas contratadas. Las especificaciones técnicas señalan que las cabinas alcanzarán una velocidad de seis metros por segundo.
Esto permitirá que el recorrido total entre Zacamil y el centro capitalino se realice en apenas 14-15 minutos, reduciendo drásticamente los tiempos de traslado actuales, que según Rodríguez en vehículo puede ser de una hora y en transporte público de más tiempo.
El metrocable fue adjudicado a la empresa francesa Poma, que tiene experiencia en construir metrocables en América Latina, Europa y China.
Las estaciones están pensadas para que tengan un espacio público y comercio, abrirán al rededor de las 3:00 de la mañana y su horario se extendería por unas 18 horas. La construcción tendrá una duración de 18 meses.
