La cantidad de colmenas aumentó apenas 0.2 % en los últimos 17 años y llegó a 69,084 en 2025, revelaron el V Censo Agropecuario y I Censo de Pesca 2025, del Banco Central de Reserva (BCR).

En los resultados preliminares, el BCR destaca que al 2 de mayo de 2025 —fecha de corte para el levantamiento de los datos— se registraban 1,200 productores apícolas que tenían 69,084 colmenas a nivel nacional.

Las colmenas son lugares donde se crían abejas para la producción de miel y cera, constituidas por obreras, zánganos y reina. Dicha cantidad significó un aumento de 182 frente a las 68,902 registradas en el último censo, que data de 2007.

Según el Censo 2025, el 95.9 % de las colmenas, equivalente a 66,281, se encuentran en unidades de producción agropecuaria, mientras que un 4.1 %, cerca de 2,803, están en los patios de los hogares salvadoreños.

Además, se identificaron 2,467 apiarios —lugares que concentran colmenas—, 417 más que hace 17 años, cuando se contabilizaron 2,050.


La producción de miel es una de las actividades agrícolas más sensibles al cambio climático, ya que las distorsiones en los patrones de lluvias o las sequías afectan la floración de las plantas y, por consecuencia, la generación de néctar, la materia prima que buscan las abejas para llevar a las colmenas y producir miel. También se ve afectada por la tala de árboles o por la presencia de vientos fuertes.

Los resultados publicados por el BCR aún no detallan la cantidad de producción de las colmenas, pero en 2007 estas generaban más de 1.4 millones de botellas de miel y 112,924 libras de cera. La Libertad y Sonsonate eran los departamentos de mayor producción.

Vistazo del sector

El informe preliminar detalla información sobre los canales de distribución de la producción apícola, la condición jurídica de los productores y la participación por sexo.

De acuerdo con el informe, el 52.5 % de los apicultores vendió la miel o la cera directamente al consumidor final, algo que se evidencia en los mercados populares con la venta de botellas de miel.

Un 25 % entregó la producción al consumidor minorista, mientras que un 13.3 % al mayorista. Otro 0.9 % vende mediante convenios, un 0.7 % en cooperativas y un 0.5 % se destina a la exportación.

Las personas naturales se encargan del 96.7 % de la producción de miel, frente a un 3.3 % de personas jurídicas.

El sector es dominado por hombres, con una participación del 89.6 %, mientras que las mujeres representaron un 10.4 %.

Según el Censo 2025, el 31.9 % corresponde a productores que tienen entre 50 y 64 años, un 33.9 % tiene entre 35 y 49 años, y un 15.5 % tiene menos de 34 años.