La agencia calificadora Fitch Ratings advirtió que el desarrollo del fenómeno climático de El Niño incrementa los riesgos de perturbación económica para diversos países, especialmente aquellos con menor capacidad financiera y mayores niveles de vulnerabilidad fiscal.

En un análisis divulgado este lunes, la firma señaló que, aunque no prevé modificar calificaciones soberanas únicamente por la presencia de El Niño, sí considera que los efectos asociados podrían intensificar presiones sobre el crecimiento económico, la inflación, las finanzas públicas y la liquidez externa de varias naciones.

La advertencia surge después de que la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) confirmara el pasado 11 de junio la formación oficial de condiciones de El Niño en el océano Pacífico tropical.

Según las proyecciones climáticas citadas por Fitch, existe un 63 % de probabilidad de que el fenómeno alcance la categoría de “muy fuerte”, mientras que los pronósticos apuntan a un 96 % de posibilidades de que permanezca activo hasta el período comprendido entre diciembre de 2026 y febrero de 2027.

El Niño suele alterar significativamente los patrones climáticos globales, provocando sequías severas en algunas regiones y lluvias por encima de los niveles normales en otras. Estas condiciones pueden afectar la producción agrícola, la actividad económica y la seguridad alimentaria de numerosos países.

Fitch destacó que los mayores riesgos recaen sobre economías con calificaciones crediticias dentro de la categoría “B” o inferiores, especialmente aquellas con acceso limitado a financiamiento internacional o antecedentes de incremento acelerado de deuda durante períodos de crisis.

No obstante, la calificadora también señaló que algunas regiones podrían beneficiarse del fenómeno, particularmente aquellas donde un aumento de las precipitaciones favorezca la producción agrícola y contribuya a mejorar los rendimientos de ciertos cultivos.

La agencia advirtió además que los mercados agrícolas internacionales ya enfrentan incertidumbre debido al aumento de los precios de fertilizantes provocado por interrupciones en las cadenas de suministro asociadas al conflicto entre Estados Unidos e Irán.

En ese contexto, Fitch considera que una combinación de escasez de insumos agrícolas y los efectos climáticos de El Niño podría presionar al alza los precios mundiales de alimentos, generando mayores riesgos inflacionarios incluso para economías con sólidos perfiles crediticios.