La multinacional financiera Mastercard aseguró que acelerará el fin de las tarjetas de plástico para 2028 y exigirá que todas las unidades cuenten con una certificación de sostenibilidad.
Los primeros pasos del gigante financiero comenzaron con su programa de Tarjetas Sostenibles, lanzado en 2018 para migrar hacia la producción con materiales más sostenibles, incluyendo plástico reciclado o de origen biológico.
El nuevo impulso busca dejar atrás el uso de PVC virgen, para lo cual la firma anunció una certificación de todas sus tarjetas de nueva fabricación y que llevarán impresa la marca ‘Card Eco Certification’.
El gigante financiero aseguró que tiene alianzas desde hace una década para avanzar en la inclusión financiera, la responsabilidad de datos y reducir su huella. Entre los aliados está ‘Coalición Priceless Planet’, con quien se ha comprometido a restaurar 100 millones de árboles para 2025.
Primeros resultados.
En cinco años de su programa, la multinacional detalló que más de 330 emisores de tarjetas socios en 80 países se han unido a su iniciativa. “Mastercard se compromete a promover la acción climática y reducir los desechos, impulsando nuestro negocio hacia cero emisiones netas y aprovechando nuestra red y escala para acelerar la transición”, manifestó Ellen Jackowski, directora de Sostenibilidad de Mastercard.A la fecha se han convertido 168 millones de tarjetas de su red a materiales reciclados o de base biológica. Entre los bancos aliados están los británicos HSBC y Starling Bank, el estadounidense Bank of the West.
Las nuevas tarjetas se elaboran con materiales como el rPVC, considerado sostenible por su durabilidad y facilidad de reciclaje. Taylan Turan, director del Grupo de Banca Comercial de HSBC, aseguró que han introducido las nuevas presentaciones en 28 mercados donde tiene operaciones, que les permitirá eliminar 85 toneladas de plástico.
En El Salvador, BAC Credomatic ha dado los primeros pasos con el lanzamiento de su línea de Tarjeta BIO que, según la financiera, se elaboran a base de maíz no comestible y promete que las unidades pasen a un proceso de compostaje.
