El Movimiento de Trabajadores Despedidos (MTD) propuso reducir la jornada laboral a seis horas diarias, sin modificar los salarios base.

La organización reaccionó al inicio de las discusiones en el pleno del Consejo Superior del Trabajo (CST) sobre un eventual cambio en la semana laboral. Según el ministro de Trabajo y presidente del CST, Rolando Castro, algunas propuestas plantean que las jornadas pasen de ocho a 11 horas diarias durante cuatro días a la semana.

En un comunicado, el MTD expresó “su profunda preocupación y rechazo a cualquier medida que pretenda presentar como ‘modernización’ o flexibilización laboral el aumento de las horas de trabajo diario, sin una discusión seria sobre sus efectos en la salud, la seguridad, la vida familiar y los derechos de la clase trabajadora”.

“Reivindicamos como una verdadera política de protección y bienestar de la clase trabajadora la reducción de la jornada laboral, y no simplemente la concentración de las mismas 44 horas en jornadas más extensas; por ello, proponemos avanzar hacia una jornada laboral de seis horas diarias, sin reducción salarial”, afirmó.

Para el Movimiento, una semana laboral de cuatro días, con jornadas de 11 horas, “no representa por sí misma una conquista para las trabajadoras y los trabajadores”.

“La discusión real debe ser sobre cuántas horas trabajará realmente una persona, cuánto tiempo permanecerá fuera de su hogar, cuánto le costará esa nueva organización del trabajo y qué garantías tendrá para preservar su salud, su salario, su descanso y su vida familiar”, afirmó.

El artículo 161 del Código de Trabajo establece que la semana laboral diurna no excederá de 44 horas semanales, con jornadas de ocho horas diarias, mientras que la nocturna tiene un límite de 39 horas, con siete horas diarias.

El mismo artículo establece que la jornada diurna comprende de las 6:00 a. m. a las 7:00 p. m., mientras que la nocturna va de las 7:00 p. m. a las 6:00 a. m. del día siguiente.

El CST aprobó la semana pasada la creación de una comisión técnica que analizará las propuestas para modificar las jornadas laborales. Esta comisión sostendrá reuniones con actores del mercado laboral y presentará los primeros resultados en un plazo de dos meses.