El 41 % de los jóvenes centroamericanos cree que el salario que recibe cubre sus necesidades básicas, un dato que confirma la “precariedad laboral”, según el Índice de Empleabilidad Juvenil en Centroamérica de la firma Kantar Mercaplan.
El estudio abarca 1,200 entrevistas a jóvenes de entre 18 y 30 años, procedentes de Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Panamá.
De acuerdo con los resultados, el 86 % de los jóvenes ha trabajado alguna vez, es decir, ha logrado romper la barrera del primer empleo. De estos, el 44 % tiene un contrato indefinido y apenas el 41 % considera que su salario cubre sus necesidades básicas.
Informalidad y contratos verbales
El índice también revela que más de la mitad de los jóvenes trabaja en esquemas informales o temporales, bajo acuerdos verbales o sin un contrato legal que los proteja. Además, el 51 % está afiliado a un sistema de seguridad social y el salario es el principal factor de insatisfacción laboral.
Para Gonzalo Martínez, gerente de Public & Social Development para Centroamérica y el Caribe en Kantar Mercaplan, el estudio reafirma que los jóvenes participan en el mercado laboral en condiciones frágiles, al contar con contratos temporales, salarios insuficientes y baja protección social.
“El problema no es la falta de esfuerzo juvenil, sino la baja calidad del empleo disponible”, indicó.
Como consecuencia, el 76 % estaría dispuesto a cambiar de empleo por uno con mayor estabilidad y mejores condiciones. Además, la investigación encontró que el 64 % migraría si no encuentra un empleo que cumpla sus expectativas, detalló Daniela Ordoñez, investigadora principal para Centroamérica y el Caribe en Kantar Mercaplan.
Según el estudio, Estados Unidos, Canadá y España serían los principales destinos de migración.
En El Salvador hay 147,726 personas desempleadas, según la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples de 2025. De estas, 35,890 corresponden a personas que nunca han trabajado, pero buscan empleo.
