El Primer Congreso Nacional de Prevención del Suicidio revelaba el martes que un promedio de 700 personas se suicidan cada año en El Salvador, citando cifras del Movimiento Social Sobrevivientes. Son cifras dramáticas, dolorosas sobre una realidad que se afronta en nuestra sociedad.

El movimiento destacaba que ocho de cada 10 personas son hombres, por lo que hizo un llamado a la sociedad a quitarse la idea que los hombres no deben de mostrar sentimientos o no expresar, ya que por esa estigmatización, los suicidios en hombres son mayores que en las mujeres.

El movimiento sostiene que la causa de los suicidios están asociados en primer lugar a la muerte de un ser querido, problemas de alcohol y drogas, problemas financieros, problemas sentimentales, problemas psicológicos, la depresión, una enfermedad física, una enfermedad psiquiátrica, conflictos familiares y problemas con la justicia.

Tener pensamientos suicidas solo significa que tiene más dolor del que puede enfrentar en este momento. Este dolor parece completamente abrumador. Incluso podría sentir que nunca desaparecerá. Las razones de este dolor son únicas para cada uno de nosotros, y la capacidad de hacer frente al dolor difiere de una persona a otra. Por eso hay que que hablar del suicidio para prevenirlo. Hablar con alguien sobre el suicidio puede parecer incómodo y extraño. Sin embargo, podría salvar una vida. Mostrar preocupación y preguntar directamente sobre pensamientos suicidas pueden ser pasos iniciales de vital importancia para ayudar a que personas obtengan el apoyo que necesitan.

El primer congreso en esta materia es un paso importante para enfrentar este doloroso fenómeno y atenderlo con mayor prevención para salvar vidas.