Se suele decir que el espacio que se deja, otro lo ocupa y desafortunadamente, parece ser que eso es lo que intentaba hacer una banda de estafadores colombianos que empezaron a operar en zonas donde antes controlaban las pandillas que hoy están en prisión.

La estafa se está convirtiendo en un problema recurrente en la sociedad, sujetos inescrupulosos que engañan a la población a través de ofertas de negocios que aparentemente suenan buenos, pero que terminan siendo un engaño. En este caso, se trató de una banda que daba préstamos con “facilidades” que terminaban asfixiando las finanzas ya complicadas de sus víctimas. Además, con el agravante que se trata de una banda de extranjeros que responden muy probablemente a un esquema de lavado de dinero del narcotráfico que ya ha operado en otros países.

La Fiscalía ha desarticulado a esta banda que lamentablemente tiene al menos unas tres mil denuncias que afectaron a ciudadanos que caían ingenuamente como víctimas de estos sujetos. No es el único caso desgraciadamente, hace unos meses veíamos la modalidad de la estafa de los ranchos de playa que utilizaba las redes sociales como anzuelo.

Según la unidad de patrimonio de la Fiscalía, tras el inicio del régimen de excepción son las estafas los delitos que han incrementado, principalmente en las redes sociales de Facebook, WhatsApp e Instagram.

No hay que dejarse convencer por ofertas jugosas que parecen demasiado buenas para ser ciertas. Cuide su dinero, cuide su integridad y evite caer en estas ofertas que resultan ser burdas estafas.