El canciller alemán y presidente de la Unión Cristianodemócrata (CDU), Friedrich Merz, calificó este domingo como un «desastre» el resultado de su partido en las elecciones regionales de Mecklemburgo-Antepomerania, donde las proyecciones situaban a los conservadores alrededor del 5.5 %, su peor resultado en una elección estatal desde 1949.
«El resultado en Mecklemburgo-Antepomerania no podemos maquillarlo. Es un desastre», reconoció Merz desde la sede de la CDU en Berlín.
Las proyecciones difundidas durante la jornada situaban a Alternativa para Alemania (AfD) en primer lugar, seguida de cerca por el Partido Socialdemócrata (SPD).
La CDU también sufrió un revés en Berlín, donde La Izquierda se colocó como la fuerza más votada, por delante de los conservadores. La formación de Merz había ganado las elecciones repetidas de 2023 y gobernaba la capital junto al SPD.
Merz defendió el trabajo del candidato de su partido en la capital alemana. «En nuestra capital, aquí en Berlín, Stefan Evers asumió el relevo como candidato principal en una situación muy difícil y entró directamente en la campaña electoral. Con plena dedicación y gran compromiso, condujo a la CDU a un resultado digno», afirmó.
El canciller reconoció que su baja popularidad y la del Gobierno federal dificultaron ambas campañas y sostuvo que «la CDU ha luchado, pero al final ha quedado atrapada en la confrontación cada vez más polarizada entre el SPD y la (ultraderechista) Alternativa para Alemania (AfD)». Antes de las elecciones, sondeos difundidos por ARD situaban la aprobación de Merz entre 8 % y 10 %.
Merz consideró además que Alemania es «un Estado que se ha vuelto demasiado complicado», con una «economía que se encuentra en medio de una profunda transformación», y reconoció que «la confianza en las instituciones está disminuyendo». Ante este escenario, defendió mantener el programa de reformas de su Gobierno.
Pese a los resultados, Merz descartó abandonar la presidencia de la CDU o la Cancillería. «Lo que hay que hacer ahora requiere valentía, firmeza y paciencia. Yo aportaré todo ello como presidente de la CDU y, sobre todo, como canciller de nuestro país», aseguró. El dirigente insistió en que «no podemos aplazar ahora estas decisiones. Las reformas tienen que llegar».
«Naturalmente, todo esto nos coloca a todos en una situación difícil, pero asumimos esta responsabilidad. Yo asumo esta responsabilidad, porque quiero hacer avanzar nuestro país», afirmó Merz, quien sostuvo que sus reformas serán «el remedio contra el veneno autoritario que, con la fascinación por lo autoritario, penetra cada vez más profundamente en nuestra sociedad».
