El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, condenó este jueves la "escalada" entre los rebeldes hutíes de Yemen e Israel después de que las Fuerzas de Defensa israelíes (FDI) hayan bombardeado el aeropuerto de la capital yemení, Saná, así como la ciudad costera de Hodeida, entre otros objetivos del grupo.

"Según los informes, los ataques aéreos han provocado numerosas víctimas, entre ellas al menos tres muertos y decenas de heridos", señaló en un comunicado la portavoz adjunta del secretario general, Stéphanie Tremblay, en un comunicado.

Guterres indicó además que el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, se encontraba en el aeropuerto en el momento del ataque, que se produce tras cerca de un año de ataques por parte de los hutíes en el mar Rojo, unas acciones que "amenazan a los civiles, la estabilidad regional y la libertad de navegación marítima".

En este sentido, recordó que se debe respetar el Derecho Internacional, mientras que ha hecho un llamamiento a las partes a respetar y proteger tanto a los civiles como la infraestructura civil. "El personal humanitario no debe ser objetivo y debe ser respetado y protegido en todo momento", agregó.

De igual forma, dijo estar "profundamente preocupado" ante una "mayor escalada en la región", a la par que ha pedido a las partes que cesen sus acciones militares y que ejerzan la máxima moderación, ya que los ataques aéreos contra puertos y aeropuertos ponen en "riesgo" las operaciones humanitarias en el país.

Las FDI bombardearon el aeropuerto de Saná, y otras instalaciones de carácter civil, como centrales eléctricas, también en la capital, y algunos de los puertos clave situados en el oeste del país.

Los hutíes, que controlan la capital yemení, Saná, y otras zonas del norte y el oeste del país desde 2015, lanzaron varios ataques contra territorio de Israel y contra buques con algún tipo de conexión israelí a raíz de la ofensiva desatada contra la Franja de Gaza tras los ataques perpetrados el 7 de octubre de 2023 por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás).