Las relaciones diplomáticas entre Costa Rica y Cuba «están rotas» desde marzo pasado cuando el Gobierno costarricense anunció el cierre de embajadas y el retiro del personal diplomático, informó este viernes a EFE la Cancillería costarricense.

Una fuente del Ministerio de Exteriores confirmó la ruptura de relaciones y agregó que se remonta a marzo pasado, cuando el entonces presidente Rodrigo Chaves y su canciller Arnoldo André anunciaron el cierre de la embajada en La Habana debido al deterioro de los derechos humanos en la isla y pidieron a Cuba el cierre de la suya en San José.

Sin embargo, el Gobierno costarricense no se había referido públicamente a esa decisión como una ruptura total de relaciones, una actualización diplomática que hizo este viernes el actual canciller de Costa Rica, Manuel Tovar, en plena visita a Estados Unidos, y después de reunirse con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.

En una entrevista con el medio Miami Herald dijo que su país rompió relaciones con Cuba y que la decisión no se limitó al cierre de embajadas y el retiro de personal.

La embajada de Costa Rica en La Habana no contaba con personal diplomático desde el 5 de febrero pasado y, según dijo el Gobierno costarricense en marzo, el cierre constituyó una «señal firme de preocupación y una invitación a que se produzcan cambios significativos que permitan restablecer las condiciones necesarias para un eventual restablecimiento de las relaciones diplomáticas plenas».

Por su parte, el entonces presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves, expresó ese mismo día que el Gobierno «no reconoce la legitimidad del régimen comunista de Cuba en vista del maltrato, la represión y las condiciones indignas que tienen los habitantes de esa isla hermosa».

Por su parte, el Gobierno de Cuba calificó como «sorprendente» la declaración del canciller de Costa Rica. Desde La Habana sostienen que ese hecho «nunca ha sido formalmente notificado por las autoridades de ese país al gobierno cubano» en un comunicado divulgado en las redes sociales.

Asimismo considera que la declaración realizada en ese sentido por el actual canciller de Costa Rica al diario Miami Herald, de la Florida (EE.UU), sobre «una supuesta ruptura de la que el gobierno de Cuba está totalmente ajeno», hace pensar que se trata de «otro acto de subordinación del gobierno costarricense a la política de los Estados Unidos contra Cuba».

Recuerda que el 17 de marzo de 2026, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de Costa Rica informó a la Cancillería de la isla, «mediante Nota Diplomática y sin ofrecer argumento alguno, la decisión unilateral de cerrar la Embajada de ese país en Cuba».

Y añade que el Gobierno costarricense además solicitó a Cuba, «sin ningún tipo de justificación e invocando una presunta e infundada reciprocidad», la retirada del personal diplomático de su Embajada en San José y «mantener únicamente al personal consular y administrativo».

Subraya que en aquella ocasión, el entonces canciller costarricense, Arnoldo André Tinoco, comunicó a la Cancillería cubana que esas decisiones «no significaban una ruptura de las relaciones diplomáticas».

El comunicado también rememora que en una comunicación de la Cancillería costarricense del 18 de marzo sobre el cierre de su embajada en La Habana y el retiro de personal diplomático cubano del país centroamericano «tampoco se hace mención alguna a una ruptura formal de las relaciones diplomáticas con Cuba».

En aquella fecha el Gobierno cubano rechazó la «decisión unilateral» de Costa Rica, consideró que la misma estaba adoptada «bajo presión de Estados Unidos» y criticó que «sin ningún tipo de justificación e invocando una presunta e infundada reciprocidad», Costa Rica solicitase a Cuba retirar «al personal diplomático de su embajada en San José».