El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, aseguró este domingo que al expresidente Evo Morales «ya le va a llegar la cárcel», al referirse a los procesos judiciales que enfrenta el exmandatario, sobre quien pesa una orden de captura por un caso de trata de personas, además de otras investigaciones por presunto narcotráfico e instigación a protestas violentas.
Las declaraciones fueron brindadas durante un acto de entrega de un proyecto de agua potable en el sur del departamento de Cochabamba. En medio del evento, los asistentes corearon «cárcel para Evo», a lo que Paz respondió: «Ya le va a llegar la cárcel».
El gobernante también lanzó duras críticas contra Morales al afirmar que no se sentiría seguro si fuera su vecino.
«Si yo tengo una hija menor en mi casa y él (Evo) fuera mi vecino, yo no estaría seguro, porque eso es lo que no queremos», expresó durante su discurso.
Paz sostuvo que Bolivia necesita recuperar el respeto a la institucionalidad y a los valores familiares. «Tiene que volver el respeto a la moralidad, a la ética, a la convivencia», manifestó el mandatario.
Durante la actividad, el presidente destacó además la importancia estratégica de Cochabamba dentro del proyecto del corredor bioceánico que presentará este lunes a los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Chile, José Antonio Kast.
Según explicó, su propuesta busca posicionar a Bolivia como un centro logístico y comercial de la región.
«Bolivia está para hacer negocios, Bolivia está para producir, Bolivia está para el comercio, Bolivia está para que salgamos al mundo y el mundo venga a Bolivia», afirmó.
El mandatario también criticó los bloqueos de carreteras promovidos por sectores afines a Morales y aseguró que su administración continuará impulsando obras de infraestructura para fortalecer el desarrollo nacional.
Actualmente, Evo Morales permanece resguardado en la región cocalera del Chapare, donde cuenta con la protección de sus seguidores. El exmandatario no ha comparecido ante las autoridades judiciales y sostiene que las acusaciones en su contra forman parte de una persecución política iniciada durante el gobierno del expresidente Luis Arce.
