El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prorrogó este jueves por un año adicional las sanciones económicas contra Rusia impuestas en represalia por la guerra en Ucrania, medida que se adopta pocos días antes de que se cumplan cuatro años desde el inicio de la invasión en febrero de 2022.

La decisión, publicada en el Registro Federal, mantiene vigentes tanto las sanciones establecidas durante la Administración de Barack Obama en 2014, tras la anexión de Crimea, como las implementadas posteriormente por el Gobierno del expresidente Joe Biden tras la ofensiva militar rusa.

Según el documento oficial, las acciones de Moscú continúan representando “una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y los intereses de la política exterior de Estados Unidos”, por lo que las restricciones deberán seguir en vigor después del 6 de marzo de 2026.

Las primeras sanciones fueron activadas en 2014, cuando la Administración Obama impuso medidas contra autoridades, empresarios, bancos y compañías rusas, así como contra funcionarios vinculados al entonces presidente ucraniano Viktor Yanukovich, tras la crisis política y la anexión de la península de Crimea.

Con esta prórroga, Washington reafirma su postura frente al conflicto en Ucrania y mantiene la presión económica sobre Moscú en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas y negociaciones diplomáticas aún inciertas.