Un terremoto de magnitud 7.1 en la escala abierta de Richter ha sacudido a primera hora de este martes la prefectura de Kumamoto, en la isla de Kyushu, donde se han registrado al menos 50 heridos de momento, según han indicado las autoridades del país, que han emitido una alerta de tsunami para zonas del suroeste del país que ya ha sido retirada.
El Centro Médico Regional del Norte de la ciudad de Yatsushiro, en el municipio de Hikawa, ha indicado que los heridos han sido trasladados a varios hospitales de la zona, de los cuales una decena procedían de un asilo de ancianos de la ciudad, donde cientos de personas han evacuado sus casas y se han dirigido al Ayuntamiento.
Este terremoto, que ha tenido lugar a las 4:07 de la tarde (hora local) y tiene el hipocentro a una profundidad de 10 kilómetros, se ha visto seguido por un segundo sismo de magnitud 6,1, también en Kumamoto, a las 5.8 de la tarde (hora local) y a poca profundidad.
En total, unas 48,00 viviendas se han visto afectadas por un fuerte apagón y otras 500 han sufrido cortes en el suministro de gas. El portavoz del Gobierno nipón, Minoru Kihara, ha explicado durante una rueda de prensa que «dada la cantidad de zonas sin suministro de agua, se dispondrá de ayuda específica», tal y como ha recogido la cadena de televisión NHK.
«Estamos utilizando helicópteros de la Policía, el Cuerpo de bomberos y el Ejército para analizar la situación desde el aire y entender qué daños se han producido. En cuanto podamos, informaremos de ello y pondremos en marcha las labores que sean necesarias para ayudar a la población», ha aseverado.
Previamente, las autoridades han pedido a la población mantenerse alejada de la zonas costeras en la medida de lo posible y ha hecho hincapié en que la intensidad del seísmo es de 7, la más alta en la escala japonesa, en zonas de Uki y Hikawa, mientras que ha alcanzado el grado seis en áreas circundantes, según informaciones de la agencia de noticias Kyodo. De momento, se han descartado problemas en la central nuclear de Sendai, en Kagoshima, así como en la de Gnekai, en la prefectura de Saga, tal y como ha explicado la compañía eléctrica de Kyushu. Por su parte, la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, ha pedido a todos los que se encuentren en áreas afectadas «mantenerse alerta ante la posibilidad de que se produzcan más terremotos de magnitudes similares».
Además, ha confirmado que el Gobierno se encuentra «analizando la situación y los posibles daños causados» por los seísmo
