Como toda buena esposa, la socialité Kim Kardashian no se ha despegado de su esposo, Kanye West, quien está hospitalizado por una crisis de estrés en un hospital de Los Ángeles, Estados Unidos.
"Ella está ahí apoyándolo como Kanye hizo cuando ella lo necesitaba", compartió una fuente con E! News. "Kim está mucho mejor, está fuerte. Esto también pasará, cree".
Antes de que a su esposo lo hospitalizaran, Kim tenía planificada su primera aparición pública desde el robo de París. Iba a asistir al Angel Ball en Nueva York donde homenajearían a su padre Robert Kardashian, pero, lo canceló, todo por estar con su familia,
"Kim está a su lado ahora y se quedará ahí hasta que todo mejore", compartió la misma persona, agregando que "están juntos para apoyarse. Kanye estará bien. Tiene buenos doctores, lo principal que él quiere es superar esto".
"Kim y Kanye se aman y harán lo que sea para apoyarse", indicó la fuente.
