El Juzgado Cuarto de Paz de San Salvador realiza la audiencia inicial, a puerta cerrada, en contra de los cinco dirigentes del Alianza F.C. y de Estadios Deportivos de El Salvador (EDESSA) implicados en la tragedia del Cuscatlan, quienes enfrentan una nueva acusación por el delito de agrupaciones ilícitas.
La acusación en contra de los cinco imputados fue presentada por la Fiscalía General de la República el pasado sábado, pero no fue informada al público.
Los cinco imputados son el presidente del Alianza F.C., Pedro Hernández; el gerente de seguridad del Alianza, Edwin Abarca Ventura; la gerente financiera del Alianza, Zoila Córdova; el gerente general de EDESSA, Reynaldo Avelar Contreras, y el encargado de las llaves del estadio, Samuel García Montano.
La diligencia se desarrolla sin que la prensa tenga acceso, en el nuevo edificios de cámaras, cuando este tipo de audiencia se suele hacer en las salas de audiencia del Centro Judicial Isidro Menéndez o en los mismos Juzgados. Los vigilantes del Centro Judicial Integrado de Segundo Instancia de San Salvador explicaron qué hay órdenes de la Corte Suprema de Justicia de no dejar ingresar a medios de comunicación. El caso no tiene reserva.
De igual forma, los abogados defensores no quisieron dar declaraciones a los periodistas.
Segunda acusación
La nueva acusación por el delito de agrupaciones ilícitas ocurrió luego que el pasado 2 de junio, el Juzgado Primero de Paz suspendiera definitivamente el proceso penal por los delitos de homicidio culposo y lesiones culposas, después de que los implicados conciliaran con las víctimas de la tragedia del Cuscatlán.También el mismo juzgado ordenó la suspensión provisional por el delito de estragos públicos culposos. Ese mismo día, la Fiscalía anunció la apelación de ese proceso y giró nuevas órdenes de captura por el de agrupaciones ilícitas.
Los abogados defensores explicaron en su momento que cuando hay una suspensión condicional del procedimiento, solo el imputado puede presentar apelaciones, y no la Fiscalía.
La tragedia del estadio Cuscatlán ocurrió el 20 de mayo de este año, donde nueve personas murieron por una estampida humana, cuando intentaban ingresar en uno de los portones de acceso del estadio Cuscatlán, en San Salvador, ya sobre tiempo de iniciado el partido de cuartos de final que disputaba el Alianza F.C. contra el C.D. FAS.
