Familias de comunidades rurales de La Unión reciben agua apenas una o dos veces por semana debido a la prolongada sequía que afecta al oriente de El Salvador, según un reporte de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).
El organismo de Naciones Unidas señala que algunas zonas del departamento salvadoreño acumulan hasta 45 días sin lluvias, una situación que mantiene bajo presión las fuentes utilizadas para abastecer de agua a los hogares.
La falta prolongada de precipitaciones está vinculada con los efectos del fenómeno de El Niño y afecta diferentes territorios del Corredor Seco centroamericano, incluida la zona oriental de El Salvador.
Además de limitar la disponibilidad de agua, la sequía está causando daños en los cultivos de las comunidades rurales, según el reporte humanitario. La situación afecta directamente a familias que dependen de la agricultura para producir parte de sus alimentos.
OCHA advierte que la reducción de las cosechas está obligando a los hogares afectados a comprar los granos que normalmente producen para su propio consumo, aumentando así la presión sobre sus recursos económicos.
El impacto no se limita a El Salvador. La sequía también afecta comunidades del Corredor Seco en Honduras y Guatemala, donde las autoridades y organismos internacionales reportan dificultades relacionadas con el agua, los cultivos y la disponibilidad de alimentos.
En Honduras, el municipio de El Triunfo declaró una emergencia, preparó raciones de alimentos y comenzó a buscar nuevas fuentes de agua. El Programa Mundial de Alimentos estima que al menos 500,000 hondureños adicionales podrían enfrentar inseguridad alimentaria respecto al año anterior.
Guatemala anunció, por su parte, $65.5 millones en asistencia alimentaria para 1.2 millones de familias hasta diciembre.
