El Cuerpo de Bomberos aún investigaba las causas del incendio que, la madrugada del viernes, terminó con la vida de cinco personas y destruyó viviendas y pertenencias en la 8a. Calle Oriente, entre 4a. y 6a. Avenida Sur, en el Centro Histórico de San Salvador.
El incendio, controlado luego de casi dos horas por el Cuerpo de Bomberos, fue catalogado de nivel III, el más alto por su magnitud y velocidad de propagación. Se requirieron seis unidades extintoras y más de 50 bomberos para su control.
Aún no se conoce a qué horas iniciaron las llamas; pero Bomberos dijo que recibió la llamada a las 3:58 a.m. El incendio se controló a las 5:59 a.m. pero luego de esa hora hacían esfuerzos por extinguirlo totalmente, ya que había presencia de material combustible como el bahareque y “muchos cilindros de gas propano encontrados en el lugar».
Las labores de combate se extendieron durante varias horas. El fuego fue controlado a las 5:59 a.m., aunque eso no significaba que estuviera completamente extinguido.
Mientras las unidades continuaban trabajando entre humo y escombros, las autoridades confirmaron que el origen del siniestro permanece bajo investigación, con «algunos indicios» preliminares aún no confirmados.
“Actualmente, estamos en ese proceso de investigación, tenemos ya información de personas que estaban en el lugar, tenemos algunos videos, estamos buscando el origen, la causa y la fuente. Actualmente tenemos datos importantes, tenemos algunos indicios, pero no hemos concretado”. Baltazar Solano, director del Cuerpo de Bomberos.
De acuerdo con la cuenta especializada Vintexture, dedicada a documentar inmuebles antiguos de la zona, en el sector se perdieron edificaciones que representaban más de cien años de historia arquitectónica. Fachadas, techumbres y estructuras completas colapsaron o quedaron reducidas a escombros.
Entre los inmuebles dañados figura el histórico edificio La Concordia, fundada en 1872, la cual contaba con la declaratoria de » Monumento Cultural» y fue la sede de la Sociedad de Artesanos “La Concordia”, una de las organizaciones gremiales más antiguas del país, con funciones sociales, educativas y culturales arraigadas en la memoria urbana capitalina.
Varias familias evacuaron de forma inmediata, dejando atrás viviendas que durante décadas funcionaron como hogar y sustento económico.
En los mesones, donde generaciones compartieron espacios de vida y trabajo, la incertidumbre se instaló entre quienes perdieron pertenencias, habitaciones y pequeños negocios familiares.
