Un informe que documenta las condiciones insalubres y maltratos que enfrentan familias y niños inmigrantes detenidos en el Centro de Procesamiento de Inmigración de Dilley, publicado en abril, incluye testimonios de inmigrantes salvadoreños.

El informe “A New Era of ICE Family Prisons” publicado el 1 de abril cuenta que este centro de procesamiento de inmigración ubicado en el estado de Texas se convirtió en el único centro de detención familiar en donde más de 5,600 personas, incluyendo padres, niños, bebés y recién nacidos, han sido encarceladas desde febrero de 2025 hasta febrero de 2026.

Los investigadores citan a una madre salvadoreña que estuvo recluida en este lugar durante 41 días.

“Su hijo vio a otros detenidos esposados. Preguntó repetidamente por qué los trataban “como criminales” y suplicó que los dejaran ir a casa”.

“Esa noche, la familia durmió en el suelo sin mantas ni colchonetas, y los despertaron temprano. Sufrieron una prolongada incertidumbre antes de llegar tarde la noche siguiente a la prisión de Dilley, donde permanecieron detenidos sin explicación durante 41 días”, señala el informe.

Los investigadores, que entrevistaron a más de 50 inmigrantes de distintas nacionalidades, concluyen que las “familias son sometidas a condiciones insalubres y precarias tras su detención inicial”, que incluyen el uso de la misma ropa por días, dormida en el suelo, hacinamiento, baño sucio, escasas actividades recreativas al aire libre.

“Los niños suelen mostrarse reacios a jugar por miedo a tener problemas con las autoridades. Una madre salvadoreña describió cómo los guardias le gritaban a su hijo de siete años cuando intentaba jugar con pelotas”, relata también el informe.

“[Mi hijo] no dejaba de decir: “Mamá, me quiero ir”. No quería estar allí. Simplemente se sentaba y se ponía triste… después de meterse en problemas varias veces, repetía: “Lo siento”, es citada la madre salvadoreña en el estudio.

El informe además agrega que los niños y sus padres tienen “acceso limitado a agua potable, alimentos nutritivos, descanso, higiene personal, privacidad y ropa limpia y adecuada2, además de que “sufren abusos verbales y comportamiento hostil por parte de los agentes de ICE y el personal de Dilley”.

Esta investigación concluyó que las familias son amenazadas con la separación familiar para que renuncien a solicitudes de protección, que las familias en ese centro de Dilley, Texas, “son detenidas habitualmente mucho más allá del límite de 20 días de detención establecido por una orden judicial” y que las familias entrevistadas para el estudio estuvieron detenidas un promedio de dos meses pero algunas lo estuvieron hasta seis meses.