El Tribunal Quinto de Sentencia de San Salvador instaló este jueves el juicio en contra de la exalcaldesa de Soyapango, Nercy Patricia Montano, quien es acusada de actos arbitrarios y desobediencia, luego de despedir a trabajadores de la referida municipal durante su gestión y no reinstalarlos, a pesar de tener órdenes judiciales que la obligaban.

La Fiscalía General de la República reveló la instalación del juicio a través de un comunicado de prensa, pero no precisó hasta que punto, la vista pública había avanzado.

El fiscal del caso aseguró que el juicio está llevado de forma colegiada, es decir, los tres jueces que conforma el tribunal.

El representante fiscal indicó que cuando Nercy Montano fue alcaldesa ordenó despidos sin seguir el procedimiento que ordena la Ley de la Carrera Administrativa Municipal, aún conociéndolos; los despedidos iniciaron procesos en juzgados de lo laboral y los jueces fallaron a su favor, ordenando el reinstalo de los trabajadores y el pago de los salarios caídos.

«Una vez notificadas dichas sentencias y que estuviesen firmes, se habían cumplido los plazos para que ella cumpliese dichas órdenes y teniendo dichas órdenes judiciales, ella las incumple, ahí es donde se configura el delito de desobediencia; y el delito de actos arbitrarios lo encontramos configurado a que pese a que existe un procedimiento ella decidió hacer los despidos sin seguir los procedimientos», explicó el fiscal a través de un video que compartió el Ministerio Público Fiscal en un chat de periodistas.

En la acusación que se hizo contra Montano, la investigación de la Fiscalía señala que la alcaldesa alegó falta de líquidez para a los trabajadores, en el mismo año donde incrementó el presupuesto de las fiestas patronales a $800,000. En la segunda acusación presentada en febrero de 2025 aparecen cuatro trabajadores despedidos.

Cuando recibió las órdenes judiciales de reinstalo, las ignoró acumulando condenas por salarios caídos que superan los $19,000 y que también salpicaron a sus regidores. La Fiscalía General de la República documentó que la dinámica de las destituciones se ejecutaba de manera verbal.