Llegó agosto de 2026 y, con él, una de las festividades más arraigadas en la identidad y tradición salvadoreña. Durante décadas, este período vacacional significó para miles de familias un calvario marcado por la cautela, el confinamiento involuntario o la estricta restricción de movilidad impuesta por estructuras criminales. Ir a la playa, visitar un pueblo en la montaña o transitar de noche por el Centro Histórico eran actividades prohibidas y supeditadas al temor o a la extorsión. Hoy, la realidad que enmarca a las Fiestas Agostinas es radicalmente opuesta: el país respira una atmósfera inédita de paz, tranquilidad y orden que invita al disfrute pleno del turismo interno en los catorce departamentos.
Desde la perspectiva criminológica y de la gestión de la seguridad pública, la transformación que experimenta El Salvador confirma una premisa fundamental: la recuperación del control territorial por parte del gobierno del presidente Bukele es el pilar indispensable para la cohesión social y el desarrollo económico. Cuando la ciudadanía percibe niveles reales de certeza y ausencia de riesgo, la dinámica comunitaria cambia, lo cual la criminología lo ha establecido desde hace aproximadamente 150 años. Las proyecciones y expectativas del turismo nacional que presenciamos en este periodo no es fruto de la casualidad, sino el resultado directo de una política de prevención, neutralización disuasiva y persecución sistemática del delito. La libre movilidad un derecho fundamental socavado durante años se ha consolidado plenamente.
El pilar institucional: PNC y Fuerza Armada
Este entorno pacífico que hoy permite a las familias salvadoreñas desplazarse con libertad por todo el territorio nacional descansa sobre una articulación operativa rigurosa y disciplinada. Es justo destacar el desempeño determinante de nuestra Policía Nacional Civil (PNC), institución que ha demostrado un alto nivel de eficiencia táctica en la ejecución de los planes del resguardo ciudadano. Su presencia disuasiva y de proximidad en carreteras, parques, bosques y centros históricos garantiza que las actividades recreativas transcurran sin ningún contratiempo. La palabra POLICIA en dorado en el corazón destaca con su presencia y apoyo a la población.
A este esfuerzo se suma el respaldo estratégico e invaluable de la Fuerza Armada de El Salvador, cuya labor complementaria ha sido decisiva para proyectar seguridad, estabilidad y control en cada rincón del territorio nacional. La sinergia entre ambas instituciones no solo ha desarticulado la operatividad de los grupos de las pandillas criminales, sino que ha generado un modelo de seguridad integral donde la prevención y la presencia física constante inhiben cualquier intento de alteración del orden público. Y la Fuerza Armada desarrolla su misión constitucional y tareas que el alto mando ha ordenado a nivel nacional. Y en apoyo a la población.
La ANSP: Relevo generacional y servicio ciudadano
Un componente de particular relevancia en el dispositivo de seguridad para vacaciones de agosto 2026 y anteriores en la presente gestión es la incorporación activa de los alumnos de la Academia Nacional de Seguridad Pública (ANSP). La integración de los futuros agentes del nivel básico y futuros oficiales de la categoría de Subinspectores a las tareas de patrullaje, vigilancia y atención al ciudadano representa un acierto metodológico doble:
Refuerzo operativo: Incrementa la cobertura y capacidad de respuesta de las fuerzas del orden y seguridad en puntos de alta concentración turística.
Formación integral: Brinda a los estudiantes una valiosa inmersión práctica en el terreno, fortaleciendo sus competencias en seguridad pública y ciudadana, criminología, mediación y servicio a la población. Mediante la formación especializada en el idioma inglés serán de gran apoyo a los turistas como ejemplo el aeropuerto, centro histórico, los circuitos de Surf City, sitios turísticos. entre otros
Observar a esta nueva generación de profesionales de la seguridad interactuando con la población refuerza la confianza institucional y transmite un mensaje claro de continuidad en la dignificación del trabajo policial.
La paz social no surge de manera fortuita; se edifica mediante la determinación, el diseño de políticas públicas basadas en evidencia y la entrega incansable del talento humano la PNC, Fuerza Armada y el apoyo de la Academia de Policía. En estas vacaciones de agosto de 2026, la población y los turistas disfrutarán los logros de haber recobrado la libertad de recorrer su el país sin miedo. El Salvador está dinamizando su economía a través del turismo interno; está celebrando la restitución del orden, donde las calles, los parques y las playas han vuelto a pertenecer a quienes siempre debieron pertenecer: a las familias salvadoreñas. Gracias al Plan Control Territorial ya las familias no pasarán estas vacaciones en los centros comerciales reunidos por que no podían visitar a sus familiares, ya no son los puntos de encuentros neutros, ahora pueden disfrutar de su país. Que sea un gran tiempo en familia y dedique tiempo a la salud física y mental.
*Por Ricardo Sosa / Doctor en Criminologia / Egresado doctorado en Justicia Criminal @jricardososa
