En la sesión extraordinaria de la Organización de Estados Americanos (OEA) este martes, en Washington, la representante permanente de El Salvador, Wendy Acevedo, instó a “no limitarse a comunicados simbólicos” y prometió apoyar acciones para restaurar “el orden constitucional” en Venezuela luego de la captura de Nicolás Maduro por la administración Trump de Estados Unidos.
“Ninguna persona, por poderosa que sea, está por encima de la ley. El pueblo venezolano merece paz, desarrollo social y económico, justicia y seguridad. La OEA no puede limitarse a comunicados simbólicos, esta crisis exige liderazgo real, decisiones firmes y compromisos con los principios democráticos que consagra nuestra Carta Democrática”, expresó.
Acevedo calificó el régimen de Venezuela como dictadura consolidada y advirtió que la captura de Maduro fue la “consecuencia esperada tras más de una década de un régimen autoritario que destruyó la democracia, violó los derechos humanos y convirtió al Estado en un instrumento de corrupción”.
“En Venezuela no se está ante un debate ideológico, más bien ha existido un dictadura consolidada, que ha destruido las instituciones, ha expulsado a más de siete millones de sus ciudadanos y ha convertido al Estado en una plataforma para el crimen organizado transnacional”. Wendy Acevedo, representante de El Salvador en la OEA.
En un discurso en el cual defendió principios democráticos, la representante de El Salvador también prometió que abogarán y apoyarán “cualquier acción orientada a garantizar la restauración por el pueblo venezolano de un orden constitucional legítimo, transparente y pacífico”.
El Consejo Permanente de la OEA realizó este martes su primera sesión extraordinaria de 2026 a solicitud de Colombia, y Chile, Brasil, Guatemala, Uruguay y México como copatrocinadores.
El representante de Colombia en la OEA, viceministro Mauricio Jaramillo, consideró que las acciones militares ejecutadas por Estados Unidos en Venezuela violaron el derecho internacional y contraviene la prohibición del uso de la fuerza en las relaciones entre los Estados, salvo en circunstancias delimitadas en la Carta de las Naciones Unidas.
“La democracia no puede concebirse como resultado de la coerción ni de la imposición externa”. Mauricio Jaramillo, representante de Colombia en la OEA.
La representante en Guatemala reiteró su rechazo al régimen autoritario de Nicolás Maduro y a la violencia contra la oposición pacífica durante las elecciones del 28 de julio de 2024 en donde no se respetó la voluntad popular, y consideró que el crimen transnacional y el narcotráfico es una amenaza para la región, pero también aseguró que los mecanismos multilaterales y el diálogo deben ser el camino.
“La paz y el respeto al derecho internacional deben prevalecer sobre cualquier forma de confrontación militar”. Representante de Guatemala ante la OEA.
El representante de Estados Unidos en la OEA dijo que “los Estados Unidos no invadió Venezuela” sino una fuerza pública que resultó en el arresto de una persona acusada para que enfrente la justicia estadounidense. “Les hago un llamado que lean las acusaciones de marzo de 2020”, expresó.
“El presidente Trump le ofreció a Maduro diferentes vías de escape y él se rehusó a tomar estas salidas”, expresaba mientras fue interrumpido por una mujer del público de la sesión.
“Esto no fue una interferencia a la democracia venezolana”, indicó el representante estadounidense, al reanudar su participación. Pidió la liberación de 1,000 presos políticos y a la OEA le instó a poner a disposición sus recursos y experiencia en procesos electorales.
Por su parte, la representante de Costa Rica, hizo un llamado a la transición democrática y la restauración de la institucionalidad y el Estado de derecho; se pronunció por una “solución sostenible, pacífica, basada en el derecho internacional, basada en la Carta de las Naciones Unidas y la Carta democrática interamericana”.
La OEA se declaró lista para brindar asistencia y "debemos encontrar la forma de continuar con esta participación colectiva y una coordinación prudente", dijo al final de la sesión el secretario general de la OEA, Albert Ramdin, quien subrayó: "con enfoques democráticos y pacíficos".
La observadora de España aseguró que lo ocurrido en Venezuela “tiene implicaciones para la región y para el mundo” y advirtió “la necesidad de garantizar el respeto al derecho internacional y a los principios de la Carta de las Naciones Unidas, en particular a la soberanía, integridad territorial de los Estados y a la prohibición del uso de la fuerza”. "La fuerza jamás trae más democracia", indicó. La observadora dejó claro que España no respaldó el resultado oficial del proceso electoral de 2024.
Francia también se pronunció contra el régimen de Nicolás Maduro y su perpetuidad en el poder tras el proceso electoral de 2024, pero su representante aseguró que la operación militar que llevó a la captura de Maduro "va contra el acuerdo pacífico de diferencias" entre los Estados. "Son una erosión a la base del orden internacional… y fragiliza la paz y la seguridad internacional", indicó. También instó a una transición pacífica.
Al final, el representante de la República Popular China pidió a Estados Unidos de “parar de interferir en la soberanía y seguridad de otros países” e instó a Estados Unidos “reflexionar en relación a su propia acción arbitraria y hegemónica”. “Viola seriamente el derecho internacional, va contra la soberanía del país y amenazan las paz y la seguridad de la región”, indicó.
La sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA cerró después de las opiniones de cada representante u observador.
